El dolor y la fiebre son manifestaciones clínicas frecuentes en niños que requieren atención expedita. La dipirona o metamizol es un fármaco utilizado por lo común para este fin, cuyo uso ha sido objeto de controversia por sus posibles efectos indeseables.
En este trabajo se analiza su comportamiento farmacológico, aplicaciones clínicas y los límites de seguridad que permiten; como conclusión, recomendarla como una alternativa terapéutica eficaz y de bajo riesgo para el control de la fiebre y el dolor en los niños.