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Sábado 30 de agosto 2014   BUSQUEDA
   
   
López Saucedo Azucena.
Archivo vertical
Rev CONAMED 2000; 3(14)  : 29-31.

Fragmento
 

En la antigüedad, los documentos se guardaban horizontalmente; es decir, apilándose unos sobre otros, y en algunas ocasiones se colocaban sobre un clavo llamado espigón. Esta forma de manejar los documentos hacía difícil y lenta la recuperación del papel o documento que se necesitaba, además de que se ocupaba mucho espacio y se maltrataban los materiales. Así apareció el archivo vertical, un mueble donde se colocan los papeles sobre un extremo y dentro de una carpeta sostenida por guías. Esta forma agilizó y facilitó la localización de cada documento, además de que éstos se conservan mejor y se ahorra espacio. De aquí que en el ámbito bibliotecario se le denomine a este tipo de colección archivo vertical.

El archivo vertical se puede definir como una selección de material informativo sobre temas relevantes, de actualidad, difíciles de conseguir o de interés transitorio. Estos materiales pueden ser folletos, recortes de periódicos o revistas, panfletos o volantes, ponencias, resúmenes, láminas, fotografías, tarjetas postales, sobretiros*, boletines, fotocopias de materiales muy solicitados, o incluso, si se trata de libros deteriorados pero que aún son muy consultados, se puede obtener una fotocopia de la sección o capítulo que se requiere para integrarla como un documento más de la colección del archivo vertical.


Palabras clave: Información, almacenamiento.
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