Para elegir el catéter más adecuado para cada caso en particular es necesario conocer toda la variedad de éstos, de corta estancia o temporales, así como la comprensión de sus características físicas, el material del que están elaborados, sus ventajas y desventajas, y los tiempos en que permanecerán en los pacientes. De esta manera se garantiza el óptimo aprovechamiento de cada tipo de catéter.
Con el advenimiento de múltiples y complejas modalidades de tratamiento quimioterapéutico, los catéteres de estancia prolongada han ganado una amplia aceptación como forma de cuidado importante y moderna del niño con cáncer. En estos casos se ha logrado la administración adecuada de tratamientos frecuentes y prolongados de quimioterapia, soporte nutricional, uso de antibióticos, líquidos y componentes sanguíneos y se ha facilitado la toma de muestras de sangre sin someter al paciente a múltiples y dolorosas punciones venosas.
Existen dos tipos principales de catéteres permanentes que se utilizan en la práctica médica: los externos tunelizados y los totalmente implantados o "de puerto". En la actualidad, la inserción de estos catéteres es uno de los procedimientos más realizados por el cirujano pediatra; de ahí la importancia de tener un profundo conocimiento de los mismos.