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Miércoles 20 de agosto 2014   BUSQUEDA
   
   
Pedraza L Olga Lucía.
Ataque cerebrovascular isquémico agudo
Univ Méd Bogotá Colombia 2002; 43(1)  :

Fragmento
 

La enfermedad cerebrovascular ocupa los primeros lugares de morbimortalidad en Colombia, después de la violencia y la cardiopatía. Es la segunda causa de años de vida potencialmente perdidos (AVPP) y la quinta de años de vida saludables perdidos (AVISA) en mujeres entre 15-44 años. La prevalencia del ataque cerebovascular (ACV) en Colombia en diferentes estudios muestra cifras similares a las de otras partes del mundo entre 300-600/ 100.000 habitantes.

La enfermedad cerebrovascular se divide en isquémica y hemorrágica. Las hemorragias se dividen en hemorragia subaracnoidea (HSA), hemorragia intracraneana (HIC), hematoma subdural y hematoma epidural. Éstos constituyen el 10-15% de todos los ACV. El ACV isquémico, al que nos referiremos en este documento se presenta entre un 70-85% de todos los ACV.

La isquemia cerebral aguda resulta de la interrupción abrupta del flujo sanguíneo regional cerebral. Los eventos moleculares que se inician por la isquemia aguda focal, se han descrito en una cascada dependiente del tiempo que se caracteriza por disminución de la producción de energía, sobreestimulación de los receptores neuronales del glutamato (excitotoxicidad), acúmulo intraneuronal de sodio, cloro y iones de calcio, lesión mitocondrial y eventual muerte celular.

Las investigaciones actuales buscan traducir la evidencia de la fisiopatología básica del daño neuronal isquémico, hacia el estudio de nuevas terapias neuroprotectoras ya sean independientes o combinadas con trombolísis. La identifición de los eventos moleculares que ocurren en la isquemia cerebral ha generado gran expectativa sobre las posibles intervenciones farmacológicas que se puedan realizar como terapia y una conciencia de lo que el tiempo significa en la intervención de estos pacientes.

Se han desarrollado métodos invasivos y terapias como la lísis intraarterial del coágulo, la hemicraniectomía y la hipotermia que pueden mejorar la evolución observada en las formas severas del ACV isquémico; sin embargo el rol de estas terapias aún está siendo rigurosamente analizado.

Actualmente se considera que sin servicios de ACV estructurados no es posible realizar terapias farmacológicas o de intervención adecuadas.


Palabras clave: Ataque cerebrovascular isquémico agudo, enfermedad cerebrovascular, hemorragia subaracnoidea (HSA), hemorragia intracraneana (HIC), hematoma subdural, hematoma epidural.
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