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Martes 02 de septiembre 2014   BUSQUEDA
   
   
Berbeo Calderón Miguel Enrique.
Embriologia de las arterias del cerebro
Univ Méd Bogotá Colombia 2000; 41(1)  :

Fragmento
 

Hacer un resumen de la embriología del sistema vascular cerebral es una tarea ardua y compleja. A esto contribuye la escasez de fuentes en donde se detalle este tema, y la poca disponibilidad de imágenes referentes al mismo. Debo destacar aquí que todos los textos revisados hacen referencia al trabajo monumental de los doctores Congdon y Padget, realizados en la primera mitad del siglo pasado. Las ilustraciones de esta revisión fueron hechas a partir de los dibujos bidimensionales que acompañan a las descripciones del Dr. Padget.

I. GENERALIDADES

El desarrollo de las arterias cerebrales es un continuo proceso adaptativo de la vascularización a los cambios en la forma, tamaño y metabolismo del cerebro. Es un mecanismo de interacciones recíprocas en el cual el aporte sanguíneo está siendo constantemente adaptado a los requerimientos metabólicos de la actividad cerebral. Los cambios morfológicos secundarios del tejido neural reforman el árbol arterial; así, el dinámico proceso de la morfología de la vascularización arterial es mejor entendido en términos de las modalidades de irrigación del tejido neural durante los estadios tempranos del desarrollo, junto con la evolución morfológica del cerebro mismo. Esquemáticamente, la forma como se hace la suplencia metabólica evoluciona a través de varios estados de organización, dependiendo del tamaño del cerebro y de las posibilidades de difusión tisular de sus metabolitos.

En los estadios más tempranos de desarrollo, debido a que el tubo neural está todavía abierto, los nutrientes difunden directamente desde el líquido amniótico a través de la superficie ependimaria del tubo. Tan pronto como se cierra después de separarse de sus cubiertas ectodérmicas, el tubo neural está rodeado por tejido conectivo derivado de la cresta neural que forma la meninge primitiva, de donde se derivan posteriormente las leptomeninges (aracnoides y piamadre). Esta provee el apoyo nutricional inicial para el tubo neural cerrado gracias a un mecanismo de difusión a través de su superficie externa (meníngea). Este estado puede denominarse el estado precoroideo. (figura 1).

Debido al continuo crecimiento cerebral, esta forma de nutrición desde la meninge primitiva comienza a ser suplementado por la invaginación local de la meninge hacia la luz de las cavidades ventriculares para constituir los plejos coroides, de tal forma que la nutrición del tubo neural viene entonces tanto de su superficie externa como de su superficie ependimaria. Este estado puede llamarse el estado coroideo. (figura 2).

Morfológicamente, este estado es de gran importancia debido a que las significativas necesidades metabólicas del plejo coroide comienzan a determinar la apariencia inicial del árbol arterial aferente, el cual desde este momento permanecerá básicamente sin cambios. Con el aumento permanente del grosor del manto cerebral, la demanda metabólica induce una angiogénesis intrínseca desde el sistema vascular superficial. Este estado corresponde al estado parenquimatoso de la vascularización cerebral. Este nuevo lecho vascular intraneural está conectado con el patrón arterial aferente ya determinado en el estadío previo, y cuya morfología básica por lo tanto persiste.


Palabras clave: Embriologia, arterias del cerebro, estado precoroideo, estado parenquimatoso.
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