Carbamazepina es una droga compleja y ampliamente disponible que presenta el riesgo de complicaciones severas, amenazantes de la vida, produciendo más del 30% de las intoxicaciones por fármacos anticonvulsivantes. Sobredosis puede acompañarse de coma, arritmias ventriculares, convulsiones y depresión respiratoria. El tratamiento primariamente es de soporte, incluyendo fluidos, vasopresores, control de vía aérea y convulsiones, carbon activado y monitoreo cardiovascular.