Cómo me salvó la vida un trasplante de médula ósea

Autor: Elizondo Tijerina Rosana

Fragmento

Cómo me salvó la vida un trasplante de médula ósea Todo empezó como una cruel pesadilla. La vida te envuelve en un ritmo del que piensas que jamás vas a salir. Son tantas las cosas que Dios nos tiene destinadas que si las conociéramos la vida resultaría muy aburrida. Dios me tenía contemplada en su plan divino y no me había dado cuenta; ahora que estoy bien, le doy gracias y me pongo en sus manos. Aquel día fue el más horrible de mi vida, fue como si me hubiera caído encima un balde de agua fría. Me sentía muy mal, pero ignoraba qué tan enferma estaba. Me acababa de realizar una serie de exámenes y estaba conversando con una buena amiga –por fortuna no estaba sola, porque en ese caso la noticia me habría afectado más- cuando el doctor se dirigió hacia mí. Todavía creo que fue perversa la manera en que ese científico me dio el diagnóstico. Le digo científico porque para mí la palabra doctor se refiere a una persona que además de conocimientos médicos tiene ética y calidad humana, de lo cual carecía ese hombre.

Palabras clave: Trasplante médula ósea.

2003-03-11   |   1,053 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 3 Núm.13. Octubre-Diciembre 2001 Pags. 249-50. Med Univer 2001; 3(13)