Autores: Mellado Peña María José, Moreno Pérez David, Ruiz Contreras Jesús, Hernández Sampelayo Matos Teresa, Navarro Gómez María Luisa
INTRODUCCIÓN Al igual que en los trasplantes de órganos sólidos, se ha conseguido un aumento sin precedentes de supervivencia en pacientes trasplantados de médula ósea y precursores hematopoyéticos y de igual manera las Organizaciones Internacionales recomiendan guías de actuación para proteger a los niños frente a enfermedades inmunoprevenibles. FUNDAMENTOS DE LA VACUNACIÓN EN PACIENTES CON TRASPLANTE DE PROGENITORES HEMOPOYÉTICOS (TPH) Las infecciones son la causa más frecuente de morbimortalidad en pacientes con TPH y, como en otros niños inmunodeprimidos, la protección proporcionada por las vacunas constituye un pilar primordial en la prevención de estas enfermedades. Después de recibir un TPH, se produce un estado de inmunodepresión que facilita las complicaciones infecciosas, a la vez que condiciona una peor respuesta a las inmunizaciones. La situación de inmunodepresión depende tanto de la enfermedad subyacente como del tipo de trasplante. En los trasplantes alogénicos, la inmunodepresión está causada por el régimen condicionante (quimioterapia y radioterapia), la terapia inmunosupresora que se administra después del trasplante y la reacción injerto contra huésped (EICH). En los trasplantes autólogos, no se produce reacción injerto contra huésped al no existir disparidad antigénica, la inmunodepresión depende solamente del régimen de acondicionamiento y del tratamiento inmunosupresor postrasplante.
2015-02-11 | 478 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 27 Núm.106. Octubre-Diciembre 2013 Pags. 358-361 Rev Enfer Infec Pediatr 2013; XXVII(106)