Autor: Franco Jaramillo Marsella
I. Introducción Las primeras descripciones de esta entidad se remontan a la época de Hipócrates y Aetius; sin embargo, fue hasta el año 325-403 d. C. cuando Oribasius describió el primer caso de una mujer con un útero de mayor tamaño para la edad gestacional que había parido una masa carnosa. Entre 1593 y 1674, Nikolaas Tulpius, de Amsterdam, publicó la primera descripción de un embarazo molar. Más tarde en el siglo XIX, Virchow, describió la etiología de la enfermedad trofoblástica gestacional. En 1976, Vassilakos y Kajii, clasificaron por primera vez la enfermedad trofoblástica gestacional en la mola hidatidiforme completa y parcial, describiendo la morfología y las características citogenéticas de cada una. La enfermedad trofoblástica gestacional puede presentarse a cualquier edad, sin embargo, estas entidades son más frecuentes en edades extremas de la vida, es decir, en adolescentes y en mujeres de edad avanzada (40-50 años), sin ser éste el único factor predisponente para la aparición de dichas entidades. Es un conjunto de procesos benignos y malignos poco frecuentes, derivados de una proliferación anormal del trofoblasto de la placenta humana (hiperplasia) y del genoma paterno, con una contribución materna ocasional. Incluye los trastornos del desarrollo placentario (mola hidatiforme) que son una alteración de la fertilización: mola parcial, mola completa y las neoplasias del trofoblasto (coriocarcinoma, tumor trofoblástico del lecho placentario y tumor trofoblástico epitelioide). La mola hidatidiforme es la forma más frecuente y se manifiesta en el primer trimestre, a menudo como aborto espontáneo. Las características citogenéticas de la mola hidatidiforme parcial tienen un cariotipo triploide 69XXY como resultado de la fertilización de un ovocito por un espermatozoide duplicado o por dos esperma-tozoides, y pueden manifestarse como cariotipos 69XXY (70%), 69XXX (27%) y 69XYY (3%). En esta patología, la ecografía y la valoración de los niveles séricos y urinarios de la subunidad β de la gonado-tropina coriónica humana (β-hCG), se han conver-tido en las herramientas para el diagnóstico precoz del embarazo molar y su respectivo seguimiento, con el fin de detectar el desarrollo de neoplasias trofoblásticas gestacionales malignas, siendo estos métodos actualmente accesibles para la mayoría de la población en los diferentes países del mundo.
2015-04-24 | 390 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 21 Núm.133. Septiembre-Octubre 2014 Pags. 6-23 GINECO 2014; 21(133)