¿Pueden comerse los gatos a los humanos? La relación entre la esquizofrenia y la toxoplasmosis

Autor: Corona Hernández Fernando

Resumen

La Organización Mundial de la Salud estima que 24 millones de personas en todo el mundo sufren de esquizofrenia. La esquizofrenia es un trastorno mental severo en el que se altera la capacidad para percibir e integrar la información que proviene del exterior y del interior del cuerpo distorsionando la integración de respuestas conductuales adaptativas, provocando deterioro en el desempeño global del enfermo y menoscabo en su calidad de vida. En los últimos 20 años se ha relacionado a la infección por Toxoplasma gondii con varios trastornos neuropsiquiátricos y con trastornos psicóticos severos en los humanos, entre ellos la esquizofrenia y el trastorno bipolar. El toxoplasma tiene elevada afinidad neurotrófica y es capaz de modificar el comportamiento de los animales infectados. Las infecciones del sistema nervioso central desencadenan una respuesta neuroinflamatoria, cuya finalidad es delimitar la enfermedad, eliminar el tejido dañado y ayudar a la reparación y regeneración; sin embargo, dicha neuroinflamación puede contribuir a la enfermedad y se ha asociado a desórdenes psiquiátricos como depresión y esquizofrenia. Casi todas las infecciones, incluida la producida por el toxoplasma, inducen liberación de citocinas, por ejemplo, interleucinas 6 (IL-6), IL-8 y el factor de necrosis tumoral alfa.

Palabras clave: esquizofrenia toxoplasmosis citocinas

2017-04-26   |   468 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 25 Núm.3. Mayo-Junio 2016 Pags. 83-91 Psiquis 2016; 25(3)