De distopias y academias

Autor: Forero Illera Elías Gonzalo

Resumen

Ni el más distópico de los cineastas pudo imaginar la conducta tomada por un sector de la sociedad ante la pandemia inducida por el SARS-COV-2. Jefes de estado, profesionales de la salud y personajes de amplio reconocimiento han decidido recomendar “efectivos” tratamientos contra el COVID-19 sin disponer de un respaldo científico adecuado y en algunos casos sin el más mínimo asidero teórico.
Aunque desde siempre la sabiduría popular ha recomendado toda clase de medidas contra cada epidemia que se presente (1), esta pandemia vino con un respaldo mayor.
El ejemplo más relevante, es la recomendación hecha por la Casa Blanca para el consumo de la Cloroquina y la Hidroxicloroquina como tratamiento eficaz contra la infección. Sus promotores se apoyan en un mecanismo de acción seductor que bloquea la entrada del virus a las células por inhibir la glicosilación de los receptores del huésped, el procesamiento proteolítico y la acidificación endosomal. Estos agentes también poseen convenientes efectos inmunomoduladores a través de la atenuación de la producción de citoquinas, la inhibición de la autofagia y la actividad lisosómica en las células huésped.
Desafortunadamente estas bases teóricas no son respaldadas por evidencia de alta calidad. Los estudios publicados a la fecha muestran tales limitaciones en los diseños (2), que hacen difícil aceptar sus resultados, por muy convenientes que parezcan los fundamentos teóricos.

Palabras clave: Editorial

2021-02-01   |   87 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 9 Núm.2. Julio-Diciembre 2020 Pags. 75 Rev.cienc.biomed. 2020; 9(2)