Autor: Ramos Vera Cristian Antony
Sr. Editor,
A lo largo de la historia ha habido múltiples brotes de enfermedades contagiosas que han desafiado a los sectores de la salud, como la peste bubónica, la gripe asiática, el cólera, el síndrome respiratorio del Medio Oriente y el Ébola. Tales eventos se han asociado con la polarización, el racismo, la culpa y la angustia psicológica resultantes, que son los problemas clínicos históricos más estigmatizantes. En el contexto actual pandémico de COVID-19, los proveedores de atención médica involucrados en atender la crisis sanitaria están aumentando debido a un mayor número de casos. Tales profesionales de la salud afrontan desafíos como el estigma y la discriminación, que se han conceptualizado y evaluado mediante el complejo estigma-discriminación COVID-19 (CED-COVID-19). Las actitudes y comportamientos sociales negativos afectan a varios segmentos de la sociedad, como los pacientes, las familias y los profesionales de atención sanitaria. La estigmatización agrega una carga innecesaria a la vida de los trabajadores sanitarios y afianza un mayor agotamiento ocupacional. Las personas que han superado la infección por COVID-19 también pueden estar expuestos a la estigmatización incluso si ya no portan el virus ni corren el riesgo de propagarlo.
2023-07-07 | 173 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 52 Núm.1. Enero-Marzo 2023 Pags. 5-8 Rev Col Psiqui 2023; 52(1)