La amenaza del virus Ébola como ejemplo del desafío de las nuevas enfermedades infecciosas

Autor: Vega Franco Leopoldo

Resumen

Al iniciar un milenio más de su historia, el hombre enfrenta una extraña paradoja: todo indica que fue en África donde se dieron los cambios biológicos que tuvieron mayor trascendencia en su evolución filogenética para llegar a ser el Homo sapiens, y es en este Continente donde han surgido las mayores amenazas biológicas que ponen en peligro la existencia de la humanidad, como el virus SIDA y otros desafíos confinados a sus límites marítimos, como la fiebre hemorrágica por el virus Ébola o la meningitis del Este del Nilo; que pocos meses atrás causó las primeras muertes en la ciudad de Nueva York. Desde hace escasamente unas cuantas semanas el virus Ébola amenaza de nuevo una población de África Central: ahora es motivo de temor y muerte en Gulu, Uganda, población situada en lugar equidistante de las fronteras a Zaire y Sudán. Transcurrieron sólo cinco años (1995) después de que los medios de comunicación difundieron la noticia de un mortífero brote de fiebre hemorrágica producido por este virus en la ciudad de Kikwit, Zaire. La mortandad que ocasionó esta epidemia tal vez hizo olvidar que veinte años hubo otra igualmente funesta, la cual se extendió de manera simultánea algunas poblaciones del Sur del Sudán y del Norte del Zaire entre septiembre y octubre de 1976 fue la primera vez que la Organización Mundial de la Salud (OMS) tuvo conocimiento de esta enfermedad hemorrágica letal; por eso convocó a participar en ella a científicos de diversas disciplinas que la estudiaron y dictaron medidas para su control. Después de este accidente epidemiológico, el virus apareció sólo en forma esporádica en pequeñas poblaciones de estos dos países, con excepción de un brote de 34 casos ocurrido en 1979 en Sudán, en el que murieron 22 personas.

Palabras clave: Virus Ébola SIDA meningitis.

2002-11-29   |   1,821 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 67 Núm.5. Septiembre-Octubre 2000 Pags. 204-205. Rev Mex Pediatr 2000; 67(5)