La pintura Horizont, Zenith und Atmosphere (1925) de Paul Klee evoca una perspectiva fenomenológica al mostrar cómo la mente estructura la experiencia del espacio y el color. A través de la interacción entre líneas y gradaciones cromáticas, Klee refleja la intencionalidad de la conciencia, es decir, cómo la percepción organiza lo que se presenta ante ella. La obra invita a considerarla mente no solo como receptora pasiva, sino como cocreadora activa del mundo, en resonancia con las nociones de Husserl y Merleau-Ponty. La subjetividad humana depende de la capacidad de crear activamente relaciones con otros, con el cuerpo y con el mundo. Cuando estos procesos se alteran, surgen los sufrimientos que presentan los pacientes con trastornos psiquiátricos.
2025-02-25 | 22 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 53 Núm.3. Julio-Septiembre 2024 Pags. 217 Rev Col Psiqui 2024; 53(3)