Autor: Santamaría García Hernando
La psiquiatría ha redescubierto el valor de los enfoques fenomenológicos, retomando una tradición que autores como Karl Jaspers ya exploraron. Este resurgimiento está siendo impulsado por iniciativas como el Ontology of Phenomenological Psychopathology (OPheP), que busca desarrollar una taxonomía más refinada para entender las estructuras de la subjetividad vivida por los pacientes. Este enfoque, basado en la fenomenología, no solo aborda las experiencias subjetivas de los pacientes desde una perspectiva clínica, sino que se esfuerza por crear un lenguaje común que permita describir las experiencias humanas a través de categorías semánticas identificables y generalizables.
Los enfoques fenomenológicos ofrecen una comprensión más profunda de las estructuras que definen la subjetividad humana, vitales para el bienestar y las alteraciones en las condiciones psiquiátricas. Entre los dominios fenomenológicos más relevantes se encuentran la espacialidad(cómo las personas perciben el espacio que las rodea y cómo esto afecta su sentido de sí mismas y su interacción con el entorno); la intersubjetividad (la manera en que los individuos se relacionan y conectan con los demás, y cómo esos vínculos moldean el sentido de pertenencia o desconexión); el embodiment (o cuerpo vivido, que la experiencia del cuerpo como algo más que una entidad física; se entiende como el medio por el cual las personas habitan el mundo, afectando su identidad y su interacción con los demás); la temporalidad (esto es la percepción subjetiva del tiempo. En trastornos como la depresión mayor, la temporalidad se altera, afectando profundamente el sentido de futuro, agencia y propósito); o el self (el sentido de unidad de uno mismo en relación con el mundo y los demás. En condiciones como la esquizofrenia, el self puede fragmentarse, lo que afecta el control y la agencia).
2025-02-25 | 72 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 53 Núm.3. Julio-Septiembre 2024 Pags. 218 Rev Col Psiqui 2024; 53(3)