Autores: Pérez Arzola Alan, Juárez Melchor Daniela, Cristtiano López Israel Enrique, Vera Loaiza Aurea, Hernández Castañeda Yazmin, Guzmán Santiago Tania Alejandra, Jiménez Pérez Berenice, et al
La Edad Media fue una época influenciada por la fe cristiana. En la medicina, los santos fueron venerados como figuras intercesoras en la cura de enfermedades. En el campo de la urología, destacan 6 santos en particular: primero la pareja de San Cosme y San Damián, venerados por curar enfermedades relacionadas con el tracto urinario y la litiasis renal. También está Santa Margarita de Antioquía, quien es representada con un cinturón alrededor de la zona de los riñones, lo que la asocia como la protectora de la nefrología. San Liborio de Le Mans está asociado con la cura de un arzobispo de “la enfermedad de las piedras”, por lo que se convirtió en el patrono de los cálculos renales. San Zoilo de Córdoba fue un mártir al que torturaron con la extracción de sus riñones antes de su ejecución y se convirtió en un símbolo de sanación para los problemas renales y la retención urinaria. Finalmente, San Roque de Montpellier está asociado con la «peste del placer», la sífilis, pues enfocó su vida en el tratamiento de las enfermedades infecciosas. La práctica urológica medieval también se destaca por la uroscopia, método de 6000 años de antigüedad que consistía en el análisis macroscópico de la orina y que evolucionó desde textos antiguos babilonios, pasó por las observaciones registradas por Hipócrates y llegó hasta la sistematización realizada por Teófilo de Constantinopla en su obra De Urinis. La uroscopia, aunque primitiva, fue un paso significativo hacia una medicina basada en el análisis sistemático de las enfermedades.
Palabras clave: Santos urología enfermedades renales historia medieval religión y medicina.
2025-05-27 | 128 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 63 Núm.1. Enero-Febrero 2025 Pags. Rev Med Inst Mex Seguro Soc 2025; 63(1)