Autor: Espinosa Cortés Luz María
La crisis de subsistencias de 1785 y 1786 resultó de una serie de sequías intensas, heladas tempranas y lluvias excesivas que mermaron las cosechas de maíz y que generó desempleo, hambre, migración y epidemias. Para resolver estos problemas, el
virrey Bernardo de Gálvez emitió los bandos del 11 de octubre de 1785, de carácter económico y del 10 de abril de 1786, de carácter social. Mientras que con las medidas económicas enfrentó la escasez, carestía y especulación del maíz y de otros alimentos, con las medidas de carácter social enfrentó el hambre y la creciente pobreza urbana por la migración. El auxilio social a la pobreza se basó en la focalización de la ayuda alimentaria para las mujeres, niños/niñas, ancianos y enfermos a través de los Hospicios para pobres instalados en la Ciudad de México, Guadalajara y Puebla donde recibirían alimentos tres veces al día, y para los pobres que deambulaban por las calles se instalaron cocinas públicas o comedores en donde recibirían alimentos al menos una vez al día.
De estas medidas quedaron excluidos los pobres jóvenes “sanos y robustos”. Para la población en general, estado, iglesia y particulares promovieron recetas y técnicas culinarias para ahorrar o sustituir el maíz. En conclusión, la revisión histórica
de esta crisis muestra sus efectos: económico, sociales y demográficos, pero también cómo la población incorpora y adapta a su cultura, alimentos que rechazaba en tiempos de suficiencia.
Palabras clave: pobreza asistencia social migración ayuda alimentaria y recetas culinarias.
2025-07-09 | 157 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 48 Núm.4. Julio-Agosto 2025 Pags. 202-208 Cuadernos Nutr 2025; 48(4)