Diagnóstico de hipoacusia con prueba de diapasón de tres pasos en pacientes adultos

Diagnosis of Hearing Loss with a Three-Step Tuning Fork Test in Adult Patients 

Autores: Silva Cañetas Carmen Sofía del Socorro, Torres Hernández Rosa María, Hernández Ojeda Humberto, Angheven Espinoza Ingrid , Reyes Ruiz José Manuel, Sosa Palayot Fernanda

Completo

Introducción

La hipoacusia se define como la disminución de los umbrales auditivos en más de 20 dB, puede ser unilateral o bilateral, y se caracteriza por su aparición en un periodo corto de tiempo, que puede variar desde breves instantes hasta algunos días (1). Se estima que la hipoacusia afecta a más del 5% de la población mundial y representa una de las diez afecciones clínicas con mayor prevalencia (2). En México, la pérdida auditiva es la cuarta causa de discapacidad y se presenta con mayor frecuencia en pacientes masculinos y adultos mayores (2). Según datos de la Secretaría de Salud, en noviembre de 2021, se reportó que aproximadamente 2.3 millones de personas en México padecen discapacidad auditiva; de ellas, más del 50% son mayores de 60 años y alrededor del 2% corresponde a la población pediátrica (3). La hipoacusia es de origen multifactorial. Entre las formas hereditarias, predominan los trastornos autosómicos recesivos que afectan los canales involucrados en el flujo iónico en el canal de Corti. Entre las causas adquiridas se distinguen entidades prenatales como síndrome TORCH, hipoxia intrauterina, radiación o uso de ototóxicos; causas perinatales como hipoxia neonatal o hiperbilirrubinemia severa; y factores posnatales como meningitis, meningoencefalitis, parotiditis, sarampión, citomegalovirus. Otras condiciones adquiridas en la infancia o adultez incluyen otitis media, otosclerosis, hipoacusia súbita y presbiacusia (1, 4). La hipoacusia se puede clasificar como conductiva cuando encuentra su origen en la disrupción de la conducción de la onda sonora en el conducto auditivo externo o el oído medio. Dichas lesiones evitan que el sonido pueda conducirse eficazmente hacia el oído interno (5). El diagnóstico de la hipoacusia se basa en la exploración física con el uso de otoscopio y pruebas con diapasones (6). Entre las pruebas con diapasones se encuentra la prueba de Rinne y de Weber. La prueba de Rinne consiste en comparar la conducción ósea y aérea del sonido para identificar pérdidas de audición conductiva o neurosensorial. La prueba de Weber evalúa la lateralización del sonido para detectar asimetrías auditivas (7, 8, 9). En esta prueba, el diapasón en vibración se coloca sobre la frente y el paciente indicará en qué oído logra percibir de manera más intensa el sonido. Cuando ambos oídos tienen audición similar, el sonido se va a dirigir al oído que cuente con peor audición; cuando el sonido se dirige al oído con mejor audición se trata de una hipoacusia sensorial. Para esta prueba, se utilizan los diapasones de tonos 256 o 512 en los diapasones (10). En 2022, Bansal M, et al., propusieron una nueva prueba denominada “3-Step Tuning Fork Hearing Test” (3-STFHT), la cual, permite diagnosticar de manera independiente los tres tipos de pérdidas auditivas y la gravedad. Se realiza con un diapasón de 512 Hz y evalúa la conducción ósea mediante tres pasos. (8,9). El primer paso valora la conducción ósea del paciente y consiste en colocar el diapasón vibrando sobre la apófisis mastoides y evaluar si el participante percibe el sonido. El segundo paso valora la conducción ósea absoluta del paciente, consiste en ocluir el conducto auditivo externo presionando el trago y se vuelve a colocar el diapasón vibrando para evaluar si la intensidad con la que percibe el sonido aumentó; posteriormente, se solicita al paciente que indique cuando deje de percibir el sonido del diapasón, dato importante para el tercer paso. En este último paso se valora la conducción ósea absoluta del examinador, una vez que del paciente deje de percibir el sonido del diapasón, el examinador debe colocar la base del diapasón en su propia apófisis mastoides, ocluyendo su CAE al presionar el trago, y verifica si aún es capaz de percibir el diapasón (9, 11). Con base en los resultados de la prueba, se pueden identificar ocho interpretaciones: audición normal, hipoacusia neurosensorial leve a moderada, pérdida auditiva conductiva, pérdida auditiva mixta, hipoacusia neurosensorial severa, hipoacusia neurosensorial profunda, hipoacusia neurosensorial severa-profunda y pérdida auditiva conductiva en oído opuesto (8, 9). Tras su aplicación y estudios, la prueba 3-STFHT ha demostrado ser más fiable que las pruebas de Rinne y Webber; además de que la incidencia de falsos positivos y negativos se reduce, lo que indica que esta prueba puede ser de mayor utilidad debido a su funcionalidad y eficiencia al aplicarse en el primer nivel de atención (8, 10). El objetivo de este trabajo es determinar la validez clínica de la Prueba de diapasón de 3 pasos, para el diagnóstico de alteraciones auditivas.

Material y métodos

Se realizó un estudio bajo el diseño de un modelo analítico transversal prospectivo en pacientes que acudieron al consultorio de la Facultad de Medicina. Con previa autorización del protocolo por el Comité de Investigación y Ética, consentimiento informado. Los pacientes se seleccionaron de acuerdo criterios de inclusión edad de 50 a 70 años, con el diagnostico de alguna alteración auditiva. Se registró las características de su audición, comorbilidades y hábitos; después, se realizó una exploración física de oído, por medio de un otoscopio, incluyendo el pabellón auricular, CAE y la integridad de la membrana timpánica, la exploración auditiva con la Prueba de Diapasón de 3 pasos, el primer paso valora la conducción ósea del paciente (pBC). El segundo paso valora la conducción ósea absoluta del paciente (pABC). El último paso se valora la conducción ósea absoluta del examinador (eABC). De acuerdo con las respuestas obtenidas, se pueden conseguir 8 interpretaciones: 1. Audición normal (AN), 2. hipoacusia neurosensorial leve a moderada (SNHL-LM), 3. pérdida auditiva conductiva (CHL), 4. pérdida auditiva mixta (MHL), 5. hipoacusia neurosensorial severa (SNHL-S), 6. hipoacusia neurosensorial profunda (SNHL-P), 7. hipoacusia neurosensorial severa- profunda (SNHL-S) y 8. pérdida auditiva conductiva (CHL) en oído opuesto. Se midió la Audiometría convencional de vía aérea con las frecuencias 125, 250, 500, 1000, 2000, 4000 y 8000 Hz, con un audiómetro portátil marca Inventis, Modelo Piccolo-Basic, que registrará los datos mediante el software Maestro, Inventis 1.22.1. Se realizó el análisis estadístico con la prueba X2, con significancia estadística de (p<0.05).

Consideraciones éticas

Este estudio cumple con los requisitos establecidos en la Ley General de Salud, Título Segundo, que se refiere a los aspectos éticos de la investigación en seres humanos. Además, se considera una investigación sin riesgo según el Artículo 17. También se cumplen los Principios Éticos de humanismo, beneficencia, justicia, equidad y consentimiento informado de la Declaración de Helsinki sobre la Investigación Médica en Seres Humanos, con respecto al consentimiento informado en 2015. Se asegura que no hay riesgo para los participantes y que se mantendrá la confidencialidad de su identidad y la información obtenida. El proyecto fue autorizado por el Comité de Bioética e Investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad Veracruzana.

Conflictos de intereses

Los autores manifiestan no tener conflicto de intereses para la publicación del presente artículo.

Financiación

El estudio se realizó con los recursos propios de la Institución. No se obtuvieron recursos externos

Resultados

Se estudiaron 91 pacientes, de sexo femenino 59 (64.8%) y masculino 32 (35.2%) La edad 60.46±17.01, con Diabetes Mellitus, 22 (24.2%), Hipertensión Arterial 35 (38.5%). Antecedentes de alteraciones auditivas alta exposición a ruidos intensos en su ambiente laboral 19 (20.9%), portadores de auxiliar auditivo 32 (35.2%), otalgia 25 (27.5%), otorrea 9 (9.9%), acufenos 52 (57.1%), sensación de plenitud 39 (42.9%), vértigo 26 (28.6%) e hipersensibilidad 31 (34.1%), tabla 1. La prueba 3-STFHT, fue normal en oído derecho 19 (20.9%), izquierdo 12 (13.2%). Hipoacusia neurosensorial leve-moderada en oído derecho 18 (19.8%), izquierdo 28 (30.8%). Pérdida auditiva conductiva em oído derecho 5 (5.5%) izquierdo 7 (7.7%). Pérdida auditiva mixta en oído derecho 16 (17.6%), oído izquierdo 11 (12.1%). Hipoacusia neurosensorial severa en 6 (6.6%) en ambos oídos. Hipoacusia neurosensorial profunda oído derecho 16 (16.7%), izquierdo 17 (18.7%). Hipoacusia neurosensorial severa-profunda en el oído derecho1 (1.1%), tabla 2. La audiometría de tonos puros por vía aérea fue normal en oído derecho 19 (25%), oído izquierdo 24 (32%). Hipoacusia leve oído derecho 27 (35.5%), izquierdo 24 (32%), Hipoacusia moderada en oído derecho 18 (23.7%), en izquierdo 17 (22.7%). Hipoacusia severa oído derecho 9 (11.8%), izquierdo 8 (10.7%). Hipoacusia profunda oído derecho 3 (3.9%), oído izquierdo 2 (2.7%), tabla 3. Así mismo, se realizó la prueba de Chi cuadrada, con el fin de evaluar la diferencia obtenida entre ambos lados, obteniendo para la acumetía clásica (Rinne y Weber) una p=0.839, para la prueba 3-STFHT una p=0.535, y la audiometría por vía aérea una p=0.904; (NS).

Discusión

La hipoacusia es la pérdida parcial o total de la capacidad auditiva, que puede ser causada por diversos factores como la edad, exposición al ruido, infecciones o trastornos genéticos. Para su detección se utilizan varias pruebas, entre ellas la prueba de Rinne y la de Weber, ambas usando diapasones. La prueba de Rinne compara la conducción ósea y aérea del sonido para identificar pérdidas de audición conductiva o neurosensorial. La prueba de Weber evalúa la lateralización del sonido para detectar asimetrías auditivas. Una nueva prueba, el “3-Step Tuning Fork Hearing Test”, combina ambas técnicas y añade un paso adicional para mejorar la precisión diagnóstica, proporcionando una evaluación más completa de la audición. En este estudio se evaluó la validez clínica de la Prueba de Diapasón de 3 pasos (3-STFHT) para la detección de hipoacusia, comparándola con la audiometría de vía aérea, considerada el estándar de oro en la práctica audiológica. Este estudio se contrastó con una investigación realizada en 2018 por el departamento de otorrinolaringología de un hospital universitario de atención terciaria en la India, que empleó la técnica 3-STFHT en una muestra de 108 pacientes (11). La evaluación auditiva en ambos estudios incluyó tanto a hombres como a mujeres mayores de 18 años. Los factores como edad, sexo y antecedentes médicos, esta información es crucial para comprender mejor los perfiles de los pacientes que pueden llegar a presentar hipoacusia (11). Las alteraciones auditivas de los participantes se clasificaron de acuerdo con el tipo de hipoacusia y la gravedad de la pérdida auditiva, con la acumetría clásica, seguida de la Prueba de Diapasón de 3 pasos, y se verificó por medio de la audiometría de tonos puros, por vía aérea. Una limitación que se tuvo en este trabajo, fue el no poder evaluar por audiometría la vía ósea, por lo que el análisis se centró en la determinación de la presencia de hipoacusia o de audición normal por medio de ambas pruebas de acumetría. La Prueba de Diapasón de 3 pasos en la práctica clínica es útil en la detección temprana y el manejo de la hipoacusia. Al proporcionar una evaluación precisa y rápida. En la evaluación de los niveles de audición por vía aérea con audiometría de tono puro, se registró con mayor frecuencia hipoacusia neurosensorial, seguida por hipoacusia conductiva y mixta. La hipoacusia neurosensorial puede impactar gravemente la calidad de vida, afectando la comunicación y la interacción social, además de que, la pérdida auditiva no tratada puede llevar a aislamiento social y deterioro cognitivo. La prueba de 3-STFHT es potencial para ser una herramienta complementaria o de tamizaje para la detección de la pérdida auditiva y sus diferentes grados.

Palabras clave: diapasón acumetría Prueba de 3 pasos

2025-09-01   |   103 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 20 Núm.1. Enero-Junio 2025 Pags. 54-58 Rev Invest Cien Sal 2025; 20(1)