Autores: Quiroga García Miguel Ángel, Galindo Lartigue Carlos, Rodríguez Pulido Jesús Israel, Cruz Palma Guillermo, Gloria Garza Marcela Alejandra, Rangel Padilla Eyra Elvyra , Elizondo Cantú Omar
Introducción
La maloclusión dental, es decir, la incorrecta relación entre los órganos dentales superiores e inferiores, es una condición común en la infancia que puede afectar tanto la estética como funciones importantes como la masticación, la respiración y el habla. Esta alteración suele estar influenciada por diversos factores, entre ellos, la presencia de hábitos orales. Los malos hábitos, como la succión digital, succión labial, deglución atípica, respiración bucal y la pérdida temprana de los dientes deciduos juegan un papel importante en el desarrollo de la maloclusión (1) . Cuando un hábito persiste más allá de los tres o cuatro años y después de la aparición de la dentición permanente, generan una alteración a la armonía de la estructura dental, así como a la musculatura oral y la función oclusal (2).
Objetivo
Determinar las alteraciones dentoalveolares y hábitos en escolares del Area Metropolitana de Monterrey (AMM).
Material y métodos
Estudio descriptivo, observacional, retrospectivo y transversal. La población de nuestro estudio fue niños de edad escolar de 6 a 12 años AMM. Muestra: 150 pacientes. La recolección de datos fue un cuestionario para padres sobre hábitos orales y su frecuencia; así como un examen clínico sobre clase molar (Angle). El presente estudio se realizó conforme lo dispuesto en el reglamento de la ley general de salud en materia de investigación para la salud en su titilo segundo, capitulo l. El estudio se sometió a consideración de la comisión de bioética de la Facultad de Odontología y se respetó el anonimato de las personas y la confiabilidad de sus datos. Para lo cual se contó con un consentimiento informado por escrito y se dio la opción de negarse a participar y/o la libertad de retirar al paciente del estudio.
Resultados
En nuestra población el 48% fue del género femenino. La edad que se presenta con mayor frecuencia es de 9 años. Los datos incluyen que el 64% de pacientes no presentan el hábito, el 20% lo hace de manera ocasional (menos de 3 veces a la semana) y el 16% solo lo realiza una vez a la semana. La clase molar I tiene mayor prevalencia en ambos lados (62% derecho, 60% izquierdo). En estos pacientes, la succión digital es más común (16% con hábito menos de 3 veces a la semana). La clase molar II y III en menor frecuencia (12-26% derecho, 18-22% izquierdo). La clase molar II (derecha) muestra una ausencia total de succión en la categoría de menos de 3 veces a la semana y la clase molar III (izquierda) solo se presentó en 1 solo caso (2%) con succión menos de 3 veces a la semana. La mayoría de los pacientes presentan oclusión Clase I, independientemente del hábito de succión. El hábito de succión digital no es determinante. Aunque hay tendencias (ej.: mayor succión en Clase I), no son estadísticamente significativas (p > 0.05). Los resultados nos indican que, aunque la clase molar l es la más frecuente en pacientes con succión digital (16-20%), no existe una asociación estadísticamente significativa entre la oclusión molar y este hábito (p > 0.15). El 84% de los pacientes no presentan el hábito, el 12% lo realizan menos de 3 veces a la semana y Solo 2% presenta el hábito 1 vez a la semana o lo realiza todos los días. La clase molar I es la más prevalente en ambos lados (62% derecho, 60% izquierdo). En estos pacientes, la succión labial es mínima 6% en menos de 3 veces a la semana, la clase molar II (derecha) en un 4% presentan succión menos de 3 veces a la semana y solo el 2% lo realiza todos los días. En la clase molar III es casi nula succión labial (solo 2% derecho en menos de 3 veces a la semana). La succión labial fue un hábito poco frecuente en la muestra (16% en total), sin asociación esta- dísticamente significativa con la clase molar (p > 0.05). Sin embargo, se observó una tendencia en el hemiarco izquierdo (p = 0.08), donde la clase molar II mostró mayor prevalencia de succión (8% combinado), lo que sugiere la necesidad de estudios con mayor poder estadístico para explorar esta relación (Tabla 1). El 76% de los pacientes no presentan deglución atípica, el 10% solo lo realiza una vez a la semana, el 6% lo hace menos de 3 veces a la semana y el 8% lo realiza todos los días. En la clase molar I predomina en un 62% derecho y 60% izquierdo. En la clase molar II presenta ausencia total de deglución atípica y en la clase molar III Mayor prevalencia de deglución atípica (10% combinado derecho/izquierdo). La Deglución atípica se presentó poco frecuente solo un 24% de los pacientes presentan algún grado del hábito. La clase molar III muestra mayor tendencia, especialmente en hemiarco izquierdo (12% con algún grado vs 0% en Clase II) (Tabla 2).
Discusión
Los hallazgos de este estudio revelan una distribución particular de las clases molares en la población escolar mexicana analizada, con una predominancia de la Clase molar I del 62%, seguida por la Clase molar III en un 26% y finalmente la Clase II en un 18%. La menor prevalencia de Clase molar II contrasta con datos europeos y norteamericanos donde es mayor (3) , pero concuerda con estudios que señalan que la intensidad y duración (>6 horas/día) son determinantes para cambios oclusales (4) . A partir de los 4 años mejoran sus malos hábitos de oclusión, reduciendo su impacto en contraste con otras investigaciones (5) . La mayor frecuencia de Clase III podría explicarse por factores genéticos y étnicos; las poblaciones mestizas presentan mayor predisposiciónsus malos hábitosseléticos Clase III debido a mayor crecimiento mandibular anteroposterior, diferentes patrones de crecimiento craneofacial o una Influencia de componentes genéticos (6). Asociación marginal (p = 0.085) con Clase III en un 12%. La lengua adopta posiciones bajas para facilitar el sellado labial, perpetuando el hábito (7). La Ausencia en la Clase II podría deberse al efecto restrictivo de la sobremordida profunda, como sugiere Aroucha (8). Estos datos coinciden con lo reportado en poblaciones latinoamericanas, donde la Clase I oscila entre un 58 a un 64%. Sin embargo, la mayor frecuencia de la Clase molar III en nuestra muestra en comparación con el 15 al 20% en estudios globales podría reflejar factores étnicos, como sugiere poblaciones mestizas presentan mayor predisposición a patrones esqueléticos Clase III por influencias genéticas en el crecimiento mandibular(9). Existe diferencia significativa marginal en la clase molar izquierda, lo cual sugiere una posible relación entre la clase molar III y deglución atípica que merece mayor investigación. Los resultados muestran que la deglución atípica está presente en el 24% de la muestra, siendo más frecuente en pacientes con clase molar III molar (especialmente en hemiarco izquierdo, p=0.085). La ausencia total del hábito en la clase molar II sugiere que la oclusión molar podría influir en los patrones deglutorios, aunque se requieren estudios con mayor tamaño muestral para confirmar esta asociación. No se encontró asociación significativa (p > 0.15), aunque la Clase molar I mostró mayor frecuencia del hábito en un 16%. Se presento una baja prevalencia con un 16%, coincidiendo con datos post-pandémicos(10). El uso de mascarillas redujo la necesidad de succión labial por ansiedad. Tendencia en Clase II izquierda con un 8%, mecanismo compensatorio para sellar labios en casos de overjet aumentado.
Conclusión
La Clase molar III presenta un mayor riesgo de deglución atípica en un 12% vs 0% en la Clase molar II, respaldando así la hipótesis de que las discrepancias sagitales severas favorecen adaptaciones funcionales anómalas, como la postura lingual baja. La succión digital, así como la succión labial, aunque se encontraron frecuentes en un 36% y 16%, respectivamente, no mostraron impacto significativo en la oclusión en esta muestra, posiblemente debido a su cor- ta duración o baja intensidad. Estos hallazgos refuerzan la importancia de la detección temprana y el manejo interdisciplinario en los pacientes pediátricos con hábitos orales persistentes, especialmente en aquellos con Clase molar III o patrones faciales alterados.
Palabras clave: Alteraciones dentoalveolares hábitos bucales escolares salud bucal
2026-02-23 | 1 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 20 Núm.2. Julio-Diciembre 2025 Pags. 11-14 Rev Invest Cien Sal 2025; 20(2)