Autores: San Martín López Alma Luz, Ramirez Vera Karem Guadalupe, Muñoz Muñoz Victor Hugo, Álvaro Villegas Luis Carlos, Lopez García Itzel Marlene
Introducción
Los terceros molares, también conocidos como muelas del juicio, son los últimos dientes en erupcionar, generalmente entre los 18 y 25 años, y suelen ser distinguidos por presentar problemas de erupción debido a la falta de espacio, lo que complica su extracción, y puede llegar a ser simple o quirúrgica, dependiendo de su posición 1 ; se le denomina extracción simple cuando solo es necesario liberar el diente de manera directa del hueso y la encía, una vez hecho esto, el diente sale fácilmente 2 , en cambio, se denomina extracción compleja cuando se realiza un acceso quirúrgico para permitir una correcta observación del diente y del hueso, donde en ciertas situaciones, es importante separar las raíces mesial y distal para prevenir la aplicación de fuerza excesiva, especialmente en casos de dientes que se encuentran muy profundos, de igual manera, existe otra técnica utilizada que implica realizar una odontosección creando un segmento distal con una base más amplia para la oclusión, lo que ayudará a expulsar prime- ro ese fragmento y posteriormente el resto del diente 3 . Para esto es fundamental realizar una adecuada valoración complementada con radiografías panorámicas, lo cual es esencial en la odontología, ya que permiten determinar la presencia o ausencia de dicho órgano dental, así como su ubicación dentro de la rama ascendente o cuerpo mandibular, la posición a nivel óseo y la correspondencia con el eje longitudinal del segundo molar. La prevalencia de terceros molares inferiores retenidos es de importancia para brindar un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, a nivel de Latinoamérica el porcentaje es de 34,60% 4 . Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los procedimientos más frecuentes dentro de la rama de cirugía bucal y maxilofacial, es la extracción de terceros molares. Su indicación está basada en diversos factores como espacio insuficiente, angulación inapropiada, la existencia de patologías como quistes o tumores dentales y la manifestación de dolor o infecciones 5 . Usualmente, el procedimiento es llevado a cabo sin el apo- yo de un índice que identifique el nivel de complejidad quirúr- gica vinculado. Esta falta de instrumento en la práctica puede generar incertidumbre tanto para el profesional como para el paciente y puede influir en la duración de la cirugía al remover un tercer molar. En la actualidad existen diversos índices que determinan el grado de dificultad quirúrgica de este órgano dental, uno de ellos es el índice de Pedersen, quien asocia las clasificaciones de Winder (toma en cuenta la inclinación del tercer molar en relación al eje axial del segundo molar) y Pell & Gregory (establecieron el grado de impactación de los terceros molares inferiores, la profundidad respecto al plano oclusal del segundo molar inferior y del diámetro mesiodistal del diente retenido, considerando la distancia entre el segun- do molar inferior y la parte anterior de la rama mandibular) y les proporcionó valores numéricos a cada uno de los criterios que lo conforman para poder obtener una suma y así asignar el riesgo quirúrgico 6-7 .
Objetivos
Determinar el grado quirúrgico prevalente de lo terceros molares inferiores según Pedersen de pacientes de Cirugía Bucal.
Material y métodos
Se trata de un estudio no experimental, observacional, descriptivo, retrospectivo realizado en 21 radiografías panorámicas con un total de 36 terceros molares inferiores, correspondientes a pacientes de sexo indistinto cuya edad se encuentre entre los 18 y 32 años. Se aplicó un instrumento de recolección de datos basado y diseñado para identificar el grado de dificultad quirúrgica según el índice de Pedersen. Contiene dos apartados, en el primero se encuentran los datos de identificación como es, fecha, fecha de toma de la radiografía panorámica, edad y sexo del paciente. Posteriormente se encuentra los pa- rámetros del índice de Pedersen, quien asoció las clasificacio- nes de Winter - Pell & Gregory y les proporcionó valores numéricos a cada uno de los criterios que lo conforman para poder obtener una suma y así asignar el riesgo quirúrgico, donde poco difícil se encuentra en un total de 3-4, moderadamente difícil 5-6 y muy difícil de 7-10.
Resultados
Se muestran características que determinan para el estudio el grado de dificultad quirúrgica de los terceros molares inferiores donde el 55% de la población presenta el grado de dificultad quirúrgica moderada, seguida con el grado muy difícil con un 31% y finalmente el grado poco difícil con un 14%.
Discusión
Los resultados obtenidos coinciden con los hallazgos de Huayaney Asto (2022), quien reportó un 69% de grado modera- damente difícil, un porcentaje menor en el grado muy difícil (21%) y poco difícil (10%). De igual manera, Díaz Ávila (2024), obtuvo una mayor prevalencia de grado moderadamente difícil en ambas piezas mandibulares, con un porcentaje mayor a 70%, lo cual reafirma la prevalencia de que la mayoría de los terceros molares presentan un grado de dificultad moderada. No obstante, contrasta con los resultados de Bórquez Vargas (2024), quien registró una prevalencia mayor en el grado poco difícil, particularmente en hombres (53.1%), lo que podría atribuirse a criterios clínicos particulares de la región o variaciones en la población analizada.
Conclusión
La ubicación exacta del tercer molar inferior continúa siendo un desafío habitual en la práctica clínica odontológica, debido a las diferentes posiciones en que se presenta por la falta de espacio y los posibles problemas que surgen en caso de necesitar cirugía, es por ello la importancia de contribuir en el ámbito de cirugía oral, ya que, con los resultados obtenidos, se pueda realizar la planificación del tratamiento de una manera eficaz, con el único fin de prevenir iatrogenias.
Palabras clave: Retención terceros molares cirugía
2026-03-06 | 4 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 20 Núm.2. Julio-Diciembre 2025 Pags. 185-187 Rev Invest Cien Sal 2025; 20(2)