La Tuberculosis (TB) a nivel global ha mostrado un repunte como enfermedad reemergente, esto también se ha observado en México especialmente tras la pandemia de COVID-19, con un aumento del 12% (1289 casos) a inicios del 2026. Aunque el Mycobacterium tuberculosis (TB clásica) sigue siendo el principal agente, las infecciones por Micobacterias no tuberculosas (MNT) han emergido como un problema de creciente relevancia en la práctica clínica diaria. Este incremento en el caso de MNT, más que reflejar un verdadero aumento en la incidencia, parece estar asociado al desarrollo y mayor disponibilidad de técnicas diagnósticas más sensibles, así como a una mayor sospecha clínica.
Las MNT comprenden más de 190 especies ambientales ubicuas, presentes en agua, suelo, bioaerosoles y no se transmiten de persona a persona. Su espectro clínico es amplio e incluye infecciones cutáneas y de tejidos blandos, así como otras formas diseminadas en pacientes inmunocomprometidos. En México, sin embargo, su impacto real permanece insuficientemente caracterizado, lo que limita la comprensión de su carga de enfermedad y dificultad la toma de decisiones clínicas.
2026-06-29 | 10 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 46 Núm.2. Abril-Junio 2026 Pags. 65-66 Enf Inf Microbiol 2026; 46(2)