Autores: Islas Muñoz Beda Daniela, Acero López Orlando, Mendoza Palacios María José, García Guillén Francisco Javier, Jiménez Fuentes Edgardo, Sánchez de León Manuel
Introducción: Las fístulas pericardio-cutáneas son poco frecuentes, solo existen reportes de casos aislados sobre complicaciones infecciosas asociadas. A continuación, presentamos el caso de un paciente que desarrolló una fístula pericardio-cutánea con pericarditis purulenta secundaria. Asimismo, se incluye una revisión de los 15 casos reportados de fístula pericardio-cutánea en la literatura.
Caso clínico: Hombre de 44 años, diagnosticado con linfoma no Hodgkin con actividad mediastinal, que debutó con tamponamiento cardíaco y fue sometido a pericardiocentesis con colocación de catéter de drenaje a permanencia. Seis semanas después del retiro del catéter, desarrolló una fístula pericardio-cutánea y pericarditis purulenta, con aislamiento de Staphylococcus aureus meticilina-sensible (SAMS). Ingresó a la unidad de cuidados intensivos (UCI) con diagnóstico de choque mixto (obstructivo y séptico), y falla orgánica múltiple. Se realizó una ventana pericárdica y recibió ocho semanas de antibioticoterapia, junto con el manejo integral establecido por el servicio de UCI. Presentó una evolución favorable y curación de la infección.
Conclusiones: Este caso ilustra una complicación poco frecuente y grave, con alto riesgo de mortalidad. Es indispensable reforzar la vigilancia y el cuidado de los drenajes pericárdicos, así como considerar signos incipientes de infección para ofrecer un tratamiento quirúrgico y antimicrobiano oportuno.
Palabras clave: Pericarditis fístula cutánea pericardiocentesis linfoma.
2026-07-07 | 0 visitas | Evalua este artículo valoraciones
Vol. 63 Núm.6. Noviembre-Diciembre 2025 Pags. Rev Med Inst Mex Seguro Soc 2025; 63(6)