Autores: Esquivel Álvarez Shaila, Vertíz Félix Karla, Garza Malacara Karina Jacqueline, Galindo Rocha Minerva , Valdés Dena Patricia de Jesús , Muñiz Fernández Adriana
Introducción
La salud bucal esencial del bienestar general influye en la nutrición, comunicación, autoestima e interacciones sociales (1). La pérdida de dientes (edentulismo) constituye una condición de las más prevalentes en la población adulta mayor (6), afectando calidad de vida en dimensiones físicas, psicológicas y sociales.
En México, el envejecimiento poblacional incrementa el riesgo de enfermedades orales acumuladas a lo largo de la vida (10, 12). La pérdida dental tomada como un proceso natural del envejecimiento, limita las alternativas de tratamiento para conservar los dientes, generando dificultades para masticar, alteraciones fonéticas, dolor muscular y cambios estéticos, repercutiendo en la autoestima. A nivel de salud pública, el edentulismo representa un reto, ya que la demanda es mucha y los servicios odontológicos limitados por lo que se ve la necesidad de políticas de prevención y cambio en las barreras culturales, mejorar los tratamientos, incluir tratamientos de especialización odontológica.
La calidad de vida relacionada con la salud bucal (CVRSB) puede medirse mediante instrumentos validados como el GOHAI (1), OHIP (2) y PECVEC (3), permiten explorar de manera integral la percepción del paciente de su salud oral (7,8), son útiles identificando limitaciones funcionales, malestar psicológico y restricciones sociales asociadas al edentulismo, útiles para el diseño de estrategias preventivas y atención integral en los sistemas de seguridad social (4, 5, 9).
La atención odontológica continúa siendo limitada (10, 11), centrada en procedimientos básicos. Esta falta de cobertura para tratamientos preventivos, restaurativos y de rehabilitación protésica contribuye a la pérdida dentaria y deterioro de la calidad de vida. Ante esto, muchos acuden al sector privado, representando una carga económica significativa, especialmente para los de menos ingresos, profundizando las desigualdades en salud. Esta problemática se suma la marcada desigualdad geográfica en la distribución de recursos y profesionales odontológicos, con una concentración en zonas urbanas y una notoria desatención en comunidades rurales y marginadas.
Determinar la asociación entre el edentulismo y la calidad de vida relacionada con la salud bucal en adultos mayores de 50 años atendidos en clínica de rehabilitación de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Coahuila.
Diseño de estudio: Se realizó un estudio observacional, transversal y analítico en pacientes adultos mayores de 50 años, atendidos en las Clínicas de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Coahuila, Unidad Saltillo.
Población y muestra: La población adultos mayores de 50 años atendidos en consulta odontológica de septiembre a noviembre del año 2023. La muestra fue de 60 pacientes, calculada con un nivel de confianza del 95%, prevalencia esperada de 30% y error máximo aceptado del 11.8%.
Criterios de inclusión: Pacientes edéntulos parciales y totales, que aceptaron participar mediante consentimiento informado, con historia clínica y sin alteraciones cognitivas.
Criterios de exclusión: Pacientes con enfermedades sistémicas graves o no controladas e incapacidad para responder la encuesta.
Descripción del estudio: Previo consentimiento informado se realizó examen clínico estomatológico para determinar el grado de edentulismo, de acuerdo al índice de Kennedy modificado y la evaluación de la articulación temporomandibular y para medir la calidad de vida relacionada con la salud bucal se aplicaron tres cuestionarios validados en población hispana: GOHAI (General Oral Health Assessment Index) (1): que evalúa aspectos físicos, psicosociales y dolor, OHIP-14 (Oral Health Impact Profile) (2): que mide impacto en el bienestar físico, psicológico y social y PECVEC (Percepción de Calidad de Vida en Enfermos Crónicos) (3): que explora autopercepción y funcionalidad vinculadas al envejecimiento y salud oral.
Variables analizadas: Edad, sexo, grado de escolaridad, edentulismo, calidad de vida relacionada con la salud y factores asociados.
Análisis estadístico: Los datos fueron procesados con el programa estadístico Estata. Se emplearon estadísticas descriptivas (media, desviación estándar, frecuencias y porcentajes) y pruebas de asociación (Chi-cuadrado y OR con intervalos de confianza del 95%) para determinar la relación entre edentulismo y calidad de vida. Un valor de p < 0.05 se consideró estadísticamente significativo.
El estudio se apegó a los principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos señalados en la Declaración de Helsinki de la Asociación Mundial Médica (64a Asamblea General, Fortaleza, Brasil octubre 2013) y con la legislación nacional vigente en la Ley General de Salud: Titulo Quinto y los lineamientos establecidos en el de la Norma Oficial Mexicana NOM-012-SSA3-2012. En todos los casos se solicitó a los pacientes el Consentimiento informado.
Los autores declaran que no tiene conflicto de intereses para la realización del presente trabajo de investigación.
Los autores declaran que no recibieron financiamiento externo. Se utilizaron los recursos propios de las instituciones participantes.
Los 60 pacientes tuvieron una edad promedio de 67 años (rango 50–93; DE=11.2). Fueron mujeres el 56.7% y hombres el 43.3%. En las categorías hasta 79 años hombres y mujeres son equivalentes; en la categoría de más de 80 años hay 1 hombre por 7 mujeres, probablemente a la sobrevida de la mujer en ese grupo de edad, para el estudio esto puede tener implicaciones en la calidad de vida, tabla 1.
El estado civil manifestado con mayor frecuencia fue la Unión libre 48.3%, solteros 30% solteros y el resto viudos o divorciados. La ocupación, 41.7% jubilados, 35% empleados activos y el 23.3% desempleados.
El estado civil se reclasificó en dos categorías, en unión y solteros para facilitar el análisis de los riesgos y de la calidad de vida, en unión 48.3% (29) 18 hombres y 11 mujeres; solteros 51.7% (31) 10 hombres y 21 mujeres.
Respecto a la capacidad laboral y la afiliación a instituciones de seguridad social se muestra que están afiliados al IMSS 85% y al ISSSTE 13.3%; entre los jubilados pertenecen al IMSS en 38.3% y al ISSSTE 3.3%.
En términos generales, la mayoría tiene acceso a una cobertura de seguridad social formal, principalmente a través del IMSS, seguido del ISSSTE y, en menor medida, del INSABI, gráfica 1.
Las instituciones públicas no han tomado importancia a la salud bucal en especialidades, solamente atienden contingencias y opción a la extracción lo que representa una forma de mutilación. Sin reposición protésica, provocando un gasto de bolsillo.
Lo anterior fomenta el edentulismo y la ausencia de una cultura de prevención y conservación dental o autocuidado.
El edentulismo total fue de 48.3% y el resto parcial con diferente grado de severidad, según el índice de Kennedy modificado. La mayoría reportó un promedio de 7 años de evolución de pérdida dental y más del 60% no utilizaba prótesis. Esto sugiere que la rehabilitación es necesaria de manera temprana para mantener la salud bucal, y posiblemente mejorar la calidad de vida, este dato es muy útil para los programas públicos de control de enfermedades en adultos mayores. Con más de 11 años están 28.3%, significa que casi 1 de cada 4 personas tienen edentulismo en una parte importante de su existencia y posible afectación en la calidad de vida, tabla 2.
Se evidenció una asociación estadísticamente significativa entre el edentulismo y la calidad de vida relacionada con la salud bucal (p< 0.05).
En el GOHAI (General Oral Health Assessment Index), los dominios más afectados fueron la función física (masticación y deglución) y el dolor oral.
En el OHIP-14 (Oral Health Impact Profile), los participantes reportaron mayor impacto en dimensiones psicológicas (vergüenza, inseguridad) y sociales (dificultad en interacciones).
En el PECVEC (Percepción de Calidad de Vida en Enfermos Crónicos), la autopercepción de la salud bucal se relacionó con la edad y el uso de prótesis, reflejando un deterioro en la funcionalidad y la autoestima.
En la satisfacción de su condición bucal se encontraban satisfechos 33.3% (20) y 66.7% con percepción negativa de su estética dental. Esto puede asociarse a problemas de autoestima, interacción social limitada o incomodidad emocional, por el papel relevante en la autopercepción de la imagen personal. Esto subraya la importancia de la salud bucodental en términos funcionales y como un factor psicosocial crítico.
En la percepción de la salud bucal, los resultados fueron: Malo, 6 (10.0%); No muy Bueno, 21 (35.0%); y Bueno, 33 (55.0%). Observamos que el 45.0% tiene una percepción negativa de su salud bucal. El resultado fue polarizado por lo que es importante desarrollar estrategias para la sensibilización y educación sobre la correcta autopercepción de salud bucal integral, véase tabla 3 en p. 28.
Se identificó asociación significativa entre la funcionalidad y el estado civil, donde las personas en unión reportaron mejor percepción de funcionalidad (p < 0.05).
La capacidad laboral mostró relación con la calidad de vida: jubilados y desempleados percibieron mayor limitación funcional.
Los síntomas más reportados fueron: fatiga y dolor muscular al masticar (36.7%), dificultades en la pronunciación y molestias articulares, especialmente en pacientes sin prótesis.
Este instrumento evalúa los problemas dentales que afectan la función física, como masticar o hablar, además, el impacto en la salud mental y la percepción general de la salud, debido al edentulismo.
Los resultados indican que los problemas dentales afectan tanto la función física, la salud mental y la percepción general de la salud. Hay significancia estadística en algunos rubros.
Analizando la función física, hay una alta proporción de problemas funcionales relacionados con la masticación (73.3%) y la deglución (65.0%), el 60% reducción en su ingesta, lo que sugiere una afectación nutricional, esto nos lleva a relacionarla con el impacto psicosocial pudiendo generar inseguridad y vergüenza al comer en público, impactando el contacto social y la autoestima.
En la categoría de impacto psicosocial el nerviosismo (71.7%) es el más relevante, indica la influencia de la salud bucal en el bienestar emocional. Un poco más de la mitad, están insatisfechas con su apariencia estética (56.7%) o sienten incomodidad al comer en público (53.3%). En relación con el malestar psicosocial está relacionado con el dolor o la sensibilidad dental, 43.3% de los encuestados lo experimenta. Esto refuerza la idea de que los problemas dentales afectan la salud física y la emocional.
En la categoría dolor e incomodidad 46.7% reportó estado de salud general deteriorado, 65.0% mencionó que rara vez o nunca enfermó por la falta de dientes, lo que sugiere que la adaptación al edentulismo debe considerarse como una capacidad residual en la salud de las personas mayores de 50 años como adaptarse a nuevas formas de alimentación.
Se construyó una síntesis de las preguntas con índices aditivos con los valores resumidos en cuatro: físico, psicosocial, dolor y uno total que resumió los tres anteriores.
Los resultados muestran diferencias entre hombres y mujeres. En el índice de condición física las mujeres reportan mayor afectación (50.0%) que los hombres (46.4%) (p= 0.827).
En el aspecto psicosocial, las mujeres presentan más problemas emocionales relacionados con su salud bucal que los hombres (50.0 y 32.1% respectivamente con p=0.351).
En el índice de dolor existe significancia tal vez por ser más memorable que los otros dos índices y afecta con mayor proporción a las mujeres que los hombres con p=0.041 (53.1 y 25.0% respectivamente. Prácticamente el doble en mujeres que en hombres.
En el resumen total, que agrupó los tres índices del GOHAI se manifiesta una menor calidad de vida en los hombres (53.6% y p=0.041) que sintetizan una diferencia significativa entre los hombres y mujeres. Aunque los dos índices, físico y psicosocial no fueron estadísticamente significativos, en el total se da constancia de que este instrumento (GOHAI) mide correctamente la calidad de vida.
Así mismo, como enfoque de género, la conclusión de que las mujeres experimentan más impacto en los indicadores, analizados por separado, es una conclusión espuria de acuerdo con el índice Total.
En el instrumento Oral Health Impact Profile los resultados indican que en el perfil biológico las personas perciben débilmente aspectos como mal sabor y dolor o molestia que se contrapone con los valores más altos que son preocupación (41.7%); incomodidad al comer (35.0%); y problemas para pronunciar correctamente (26.7%), esto significa que en cuanto al impacto en la calidad de comunicación por los defectos físicos perciben más su relación con el efecto de factores de bienestar.
En los factores psicosociales los resultados indican que están insatisfechos con su salud bucal (41.7%); mencionan que tienen incapacidad para llevar a cabo su vida normal (38.3%); y reportan estar avergonzados por la estética de su boca (35.0%). Los factores que relacionan a las personas con sus redes sociales se convierten en algo que afecta su calidad de vida. En general el grupo de 60 personas del estudio reportan una mala calidad de vida con estos aspectos, y es congruente con los resultados de los otros instrumentos y se convierten en un hallazgo para este estudio.
El análisis de este instrumento demuestra que existe una afectación mayor a la calidad de vida en las mujeres que en los hombres (84.4 y 60.7% respectivamente) la diferencia es significativa estadísticamente (p=0.039; chi=27.4). Esto es coherente por la construcción de género porque es posible que haya mayor relación social entre las mujeres que su contraparte.
Se aplicó una razón de momios a quienes son edéntulos totales (1) y a los que son parciales (0) encontrando una razón de momios de 7 (IC 1.8-32.8), con un riesgo de mala calidad de vida atribuible al edentulismo en la población expuesta de 0.86 (IC .43-.97), lo cual indicó que hay un riesgo 7 veces mayor de mala calidad de vida en los edéntulos totales y que si esta condición estuviera ausente reduciría la mala calidad de vida al 85% de quienes padecen edentulismo.
Las personas con edentulismo total tienen aproximadamente 7 veces más probabilidades de presentar una calidad de vida afectada en comparación con aquellas que conservan sus dientes.
Este resultado sugiere que el edentulismo total se consideró un factor de riesgo importante para la mala calidad de vida, tabla 4.
En el aspecto físico-biológico se encontró una razón de momios de OR = 9.0 que significaría que los adultos mayores con edentulismo tienen 9 veces más posibilidad de presentar alteraciones físicas en la calidad de vida como son los cambios en sus hábitos alimenticios por molestias para comer y problemas para masticar, con mala digestión y dificultad para tragar, y por tanto modificaciones en el peso.
Como se demostró anteriormente existe una relación en la secuencia de cambios en los hábitos alimenticios que da pauta a la significancia estadística solamente para este indicador en la funcionalidad física y biológica. Sin embargo, el intervalo de confianza de la OR de 9 es de 1.07-409.9 que es no útil para interpretar por sí mismo la asociación, de la misma manera el riesgo atribuible de la calidad de vida al edentulismo en los pacientes expuesto se estima que es 0.89 su intervalo de confianza es muy amplio (0.07 a 0.997), significativo pero no útil estadísticamente, por lo que las alteraciones en la calidad de vida por este indicador no permiten concluir la fuerza de asociación entre edentulismo y factores físico-biológicos.
En el aspecto Social PECVEC vemos que IC incluye el valor 1 por lo que aunque la razón de momios es de 1.42 podemos decir que los grupos son independientes y el RA solo el 29.6% del riesgo de afectación social podría atribuirse al edentulismo. IC RA = -1.8 – 0.82: El intervalo incluye valores negativos, lo que indica que no hay una relación clara.
En conclusión, no se encuentra evidencia estadística suficiente para afirmar que el edentulismo impacta significativamente la dimensión social de la calidad de vida, lo que podría deberse a la adaptación del individuo, al uso de prótesis dentales, al apoyo social o la creencia personal y social de que así es como se vive la vida del adulto mayor sin dientes.
El edentulismo total se asocia significativamente con mala calidad de vida física y social sumadas, aunque por separado las dimensiones no muestran una asociación significativa estadísticamente, los resultados sugieren que el instrumento debe evaluarse en forma conjunta.
Por lo anterior se refuerza la existencia de una asociación significativa entre edentulismo y el deterioro total de la calidad de vida con este instrumento. La razón de momios fue de 4.25 que significa que los adultos mayores con edentulismo tienen una posibilidad de más de 4 veces de presentar una calidad de vida global deteriorada (IC= 1.29–19.4); El riesgo atribuible fue de 0.79 (IC=0.22–0.948), lo que significa que evitar el factor de exposición (edentulismo) puede reducir en 79% los casos de mala calidad de vida expuestos al riesgo (edentulismo).
Los resultados de este estudio confirman que el edentulismo tiene un impacto negativo significativo en la calidad de vida de adultos mayores. La prevalencia de edentulismo total (48.3%) fue similar a la reportada en otros estudios en población mexicana y latinoamericana (7,8).
La afectación más marcada se observó en la función masticatoria y en las dimensiones psicológicas y sociales, hallazgos consistentes con investigaciones previas que señalan que la pérdida dental no solo limita la dieta, sino también la seguridad personal y la interacción social (6,7).
El hecho de que más del 60% de los pacientes no usara prótesis refleja una brecha en el acceso a servicios de rehabilitación oral, lo cual incrementa la carga funcional y psicológica del edentulismo. Asimismo, la asociación entre estado civil y percepción de funcionalidad sugiere que el apoyo social puede mitigar parcialmente el impacto del edentulismo.
Una fortaleza de este estudio fue el uso de tres instrumentos validados (GOHAI, OHIP-14 y PECVEC), lo que permitió obtener una visión integral del impacto en la CVRSB. Entre las limitaciones, se encuentra el tamaño de muestra reducido y el diseño transversal, que no permite establecer causalidad.
El edentulismo afecta de manera significativa la calidad de vida relacionada con la salud bucal en adultos mayores, incrementando el riesgo de limitaciones funcionales, malestar psicológico y aislamiento social (6,7,8,13).
La continuidad de las extracciones dentales como práctica habitual, evidencia que los programas preventivos no han generado el impacto esperado en la cultura de la salud bucal. En este sentido, se recomienda establecer procesos de evaluación que permitan medir los resultados de programas existentes como la aplicación de fluoruro en niños y adolescentes, definir estrategias y crear nuevos programas de atención en salud bucal además de fomentar mayor conciencia y valoración del cuidado oral.
Se puede mencionar que el impacto en la calidad de vida es significativo, con diferencias de percepción entre hombres y mujeres y que se debe valorar la dentición para preservar la masticación y reducir el impacto psicosocial. Por lo que, los programas de prevención y atención a la salud bucal deben diseñar estrategias para preservar la dentadura como órganos vitales mediante el fomento del autocuidado de la salud bucal y su relación con la salud general en un modelo integral para la población general en todos los grupos de edad.
Palabras clave: edentulismo calidad de vida salud bucal adultos mayores
2026-07-08 | 0 visitas | Evalua este artículo valoraciones
Vol. 21 Núm.1. Enero-Junio 2026 Pags. 24-30 Rev Invest Cien Sal 2026; 21(1)