Autores: Latourniere Perez Madai de Jesus, Martinez Martinez Sebastian, Quiroz Huerta Alethia, Hernández Ojeda Humberto, Silva Cañetas Carmen Sofía del Socorro, Hernández Culebro Jorge, Torres Hernández Rosa María
Introducción
Los virus del papiloma humano (VPH) son virus que pertenecen a la familia Papovaviridae, de pequeño tamaño con doble cadena de ADN, que están cubiertos por una cápside proteica constituidos por capsómeros, los cuales condicionan los diferentes tipos de VPH (1,2).
En la actualidad, se conocen más de 150 tipos de VPH, los cuales se agrupan en bajo o alto riesgo oncogénico, de acuerdo con el tipo de lesión y potencial oncogénico. En cuanto a los de alto riesgo, los tipos más representativos son el 16 y 18, provocando hasta un 70% de los cánceres de cérvix de todo el mundo (1). El VPH es un virus que se encuentra a nivel mundial, siendo de las principales infecciones de transmisión sexual. De acuerdo con la OMS, la prevalencia de VPH en mujeres en 2017 fue de 11.7% a nivel mundial, mientras que en hombres hasta un 21% (2,3).
Cuando la infección por VPH de alto riesgo persiste, ésta puede progresar hasta en cáncer de cuello uterino. Según la OMS, en 2018 fueron 570,000 casos nuevos representando un 7.5% de mortalidad femenina por cáncer, principalmente en países tercermundistas y en vías de desarrollo. Se presentan dos picos de incidencia, el primero entre los 20 y 25 años, siendo el más frecuente (20-30%) y el segundo después de los 60 años (4).
La transmisión del VPH es principalmente por el contacto directo de la piel durante las relaciones sexuales. Es importante mencionar que mujeres y hombres pueden transmitirlo sin tener manifestaciones clínicas, sin embargo, de acuerdo con varios estudios, el hombre es el principal vehículo transmisor del virus (5).
Usualmente el virus se elimina del organismo de manera asintomática, no obstante, aproximadamente el 10% de estas infecciones pueden persistir y malignizarse, esto depende de la presencia de factores ambientales, hormonales, entre otros, lo cual puede suceder meses o años más tarde (6,7).
Los factores de riesgo se ha establecido que los diversos parámetros del comportamiento sexual que se relacionan con mayor incidencia a una infección por VPH. Dentro de ellos se incluyen: inicio de relaciones sexuales a edad temprana, número elevado de parejas sexuales, múltiples parejas sexuales de la pareja, no utilizar métodos anticonceptivos de barrera, consumo de tabaco ya que estas personas suelen tener una mayor susceptibilidad a contraer infecciones, la ausencia de circuncisión también es considerada factor de riesgo (8,9).
Para la prevención primaria del VPH, que consiste en la educación para la salud promoviendo la monogamia, uso de condón y la práctica sexual protegida; debido a que inician relaciones sexuales usualmente sin métodos de protección contra enfermedades de transmisión sexual, así como también al desconocimiento sobre las consecuencias de la infección y la vacunación en edad temprana (10). El uso de anticonceptivo de barrera (preservativo) evita del 60 a 70% de los casos ya que quedan descubiertas zonas de los genitales o por su mal uso (11,12).
Se conocen más de 150 tipos de VPH, categorizados en bajo y alto riesgo oncogénico, esto de acuerdo con examen histopatológico, motivo por el cual toma importancia el conocimiento sobre su contagio, prevención y diagnóstico (13,14).
Su presentación clínica varía de acuerdo con el tipo de virus que se adquiera, pueden ser asintomáticos, o presentar signos clínicos como es la presencia de verrugas genitales (condilomas). En su etapa más avanzada es el principal responsable de cáncer de cuello uterino, además de causar otro tipo de cáncer genital como es el cáncer de pene y anal (15).
El objetivo del estudio fue determinar la relación entre el conocimiento y la prevención del Virus de Papiloma Humano en los estudiantes de Medicina de la Universidad Veracruzana (UV).
Se realizó un estudio de tipo transversal prospectivo y analítico en estudiantes de la licenciatura de Médico Cirujano. Se aplicó un instrumento conformado por 16 preguntas divididas en 2 bloques: el primero consta de 10 preguntas con las siguientes categorías: definición, transmisión y consecuencia de la infección por VPH y el segundo tiene 6 preguntas con las categorías diagnóstico y tratamiento. La cuantificación con escala dicotómica.
Para determinar el nivel de conocimientos, el puntaje global se divide en bajo conocimiento (0-5 puntos), medio (6-10 puntos) y alto (11-16 puntos). En cuanto al primer bloque, el puntaje será bajo (0-3 puntos), medio (4-7 puntos) y alto (8-10 puntos). Mientras que en el segundo bloque se divide en bajo (0 puntos), medio (1-5 puntos) y alto (6 puntos).
La actitud preventiva se utilizó un cuestionario conformado por 9 preguntas valoradas con escala Likert. Los valores serán de 1 a 5 puntos, ya sea “Muy en desacuerdo”, “Desacuerdo”, “Indeciso”, “De acuerdo” y “Muy de acuerdo” respectivamente. Para las proposiciones afirmativas (pregunta 1 a 3, 5, 7, 8 y 9) tendrán los siguientes valores: Muy de acuerdo = 5. De acuerdo = 4. Indeciso = 3. Desacuerdo = 2. Muy en desacuerdo = 1. Las proposiciones negativas (4 y 6) tendrán los siguientes valores: Muy de acuerdo = 1. De acuerdo = 2. Indeciso = 3. Desacuerdo = 4. Muy en desacuerdo = 5.
Los puntajes finales se categorizan de la siguiente manera: Buena = 31 - 45 pts. Media = 18 - 30 pts. Baja = 5-17 pts.
Este estudio cumple con los requisitos establecidos en la Ley General de Salud, Título Segundo, que se refiere a los aspectos éticos de la investigación en seres humanos. Además, se considera una investigación sin riesgo según el Artículo 17. También se cumplen los Principios Éticos de humanismo, beneficencia, justicia, equidad y consentimiento informado de la Declaración de Helsinki sobre la Investigación Médica en Seres Humanos, con respecto al consentimiento informado en 2015. Se asegura que no hay riesgo para los participantes y que se mantendrá la confidencialidad de su identidad y la información obtenida. El Protocolo fue aprobado por el Comité de Bioética en investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad Veracruzana.
Los autores manifiestan no tener conflicto de intereses para la publicación del presente artículo.
El estudio se realizó con los recursos propios de la Institución. No se obtuvieron recursos externos.
Se realizó el estudio en 119 estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad Veracruzana. La edad 22±3,2 años. El sexo femenino 63 (53%) y masculino 56 (47%). En cuanto al semestre, corresponde a estudiantes que cursan entre el 9° y 10° 47 (39%); 20 (17%) 7° y 8°; el 5° y 6° 19 (16%), 3°-4° 15 (13%), 1°-2° 18 (15%) de universidad, tabla 1.
La relación de conocimientos y la actitud preventiva se obtuvo la puntuación de conocimientos con las categorías definición, transmisión y riesgos por VPH fue alta en 116 (99.15%) y puntuación media 3 (0.85%). En las categorías diagnóstico y tratamiento de VPH con puntuación alta que 7 (6%) y media 112 (94%) actitud preventiva fue alta 3 (0.85%) y buena en 116 (99.15%) con un nivel de significancia de (p<0.01), tablas 2, y 3.
Semestre
1°-2°: 18, 15%
3°-4°: 15, 13%
5°-6°: 19, 16%
7°-8°: 20, 17%
9°-10°: 47, 39%
Conocimientos — Categoría Transmisión y Riesgos del VPH / Actitud preventiva ante el VPH
Alto: Buena 116, Media 2
Medio: Buena 1, Media 0
Bajo: Buena 0, Media 0
p < 0.01
Prueba X², nivel de significancia de p<0.05.
Conocimientos — Categorías Diagnóstico y Tratamiento VPH / Actitud preventiva ante el VPH
Alto: Buena 7, Media 0
Medio: Buena 110, Media 2
Bajo: Buena 0, Media 0
p < 0.01
Prueba X², nivel de significancia de p<0.05.
Conocimientos — Categorías Diagnóstico y Tratamiento VPH / Actitud preventiva ante el VPH
Alto: Buena 115, Media 2
Medio: Buena 2, Media 0
Bajo: Buena 0, Media 0
p < 0.01
Prueba X², nivel de significancia de p<0.05.
La relación entre el nivel de conocimientos en general sobre el VPH y la actitud preventiva del mismo en los estudiantes de medicina fue de 115 (98.29%) son aquellos que tienen una actitud preventiva “buena” y un nivel de conocimientos “altos”, mientras que solo 2 (1.71%) tienen una actitud preventiva “buena” con un nivel de conocimientos “medio”. Con estos resultados, se considera que existe relación significativa entre los niveles de conocimientos generales sobre el VPH con la actitud preventiva NS, tabla 4.
La infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH) constituye uno de los desafíos de salud pública más persistentes a nivel global. Se considera el agente etiológico fundamental en la oncogénesis cervical, siendo responsable de una vasta mayoría de las lesiones preneoplásicas y neoplásicas en el tracto genital inferior (1,3). En el contexto nacional, las cifras son alarmantes; según los reportes más recientes de GLOBOCAN 2022 publicados por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, en México el cáncer cervicouterino continúa posicionándose como una de las principales causas de morbilidad y mortalidad oncológica en mujeres, lo que refleja una carga de enfermedad que no ha logrado ser mitigada del todo a pesar de los esfuerzos de vacunación y tamizaje (6).
La distribución de frecuencias de características sociodemográficas, se determinó el sexo predominante fue el femenino con 63 participantes correspondiendo al 53% de la población total estudiada. Pérez et al, en donde prevaleció la participación de mujeres con un 53.7%, difiriendo con Brito et al, quienes demostraron que hay un predominio en participación masculina correspondiendo a un 52.3%. La edad de los participantes fue entre 18-29 años (7,20).
De los 119 participantes, el 99.6% obtuvo una puntuación alta de conocimientos, las categorías definición, transmisión y riesgos del VPH. Wang S et al realizaron un estudio en universidades públicas de Beijing con solo estudiantes masculinos entre los 16 y 26 años, de los cuales hasta un 60% no tienen ningún conocimiento sobre lo que es el VPH, destacando que los de mayor edad tienen más conocimientos que los más jóvenes debido a que ya tienen una vida sexual activa (18).
Las categorías de conocimientos del diagnóstico y tratamiento del VPH con las actitudes preventivas, se obtuvo que el 94.12% de la población de estudio cuenta con un nivel medio de conocimiento en cuanto al diagnóstico y tratamiento de VPH. Iraizoz et al mencionan que hay desconocimiento de la importancia de la realización de un Papanicolau por lo que se infiere que hay una falta en la percepción de las complicaciones que desarrolla esta infección, así como también de su diagnóstico y prevención. En esta investigación se obtuvo que la mayoría de los participantes tienen un nivel alto conocimientos mientras que Contreras et al difiere de nuestros resultados el estudio reporta el 64.6% de su población carece de conocimientos del VPH (19).
La relación de la actitud preventiva es buena aunado que su nivel de conocimientos es medio, correspondiendo al 85%, mientras que aquellos con actitud preventiva media presentan un nivel de conocimiento medio. Contreras, evidenciaron en su estudio que el conocimiento de VPH solo el 28% tiene un conocimiento alto, mientras que el 56% presenta un nivel medio, lo que nos evidencia que, de acuerdo con el sector encuestado, en el caso de la presente estudiantes de medicina, poseen un nivel más alto (19).
El conocimiento del diagnóstico y prevención del VPH se registraron que solo el 6% de toda la población tiene un nivel alto en cuanto a la actitud preventiva. De acuerdo con Martínez et al establecieron en su investigación que, en la actualidad, los jóvenes son más conscientes del uso de preservativos para prevenir enfermedades de transmisión sexual, contrastando con esta investigación, Ortunio tuvieron actitud positiva para la prevención representando un 89% de las mujeres encuestadas (15,17).
Los estudiantes de medicina presentaron conocimiento alto de la definición, la transmisión y las complicaciones sobre el Virus del Papiloma Humano.
Los conocimientos sobre el VPH y la actitud preventiva ante la infección por este virus son estadísticamente significativos en los estudiantes de medicina de la Universidad Veracruzana región Veracruz.
Se presento mayor participación de mujeres debido a que hay más información dirigida para este sector de la población por el diagnóstico del VPH por Papanicolau y sus complicaciones (como lo es el cáncer cervicouterino), se observó la relación entre el nivel de conocimientos sobre el diagnóstico y el tratamiento del VPH. La actitud preventiva de los estudiantes de medicina fue “buena” con un nivel de conocimientos “medio”.
La actitud preventiva dentro de los jóvenes universitarios se debe reforzar con la implementación de un programa de capacitación de actividades preventivas ya que la mayoría de las participantes identifica el tema pero carecen de información sobre la prevención.
Palabras clave: Virus del Papiloma Humano (VPH) conocimiento actitud preventiva.
2026-07-08 | 0 visitas | Evalua este artículo valoraciones
Vol. 21 Núm.1. Enero-Junio 2026 Pags. 31-35 Rev Invest Cien Sal 2026; 21(1)