La docencia universitaria ha afrontado notables transformaciones y desafíos en los últimos años. La globalización y sus consecuencias en el campo económico, social, cultural y ambiental, han sido sus elementos dinamizadores. El desarrollo científico y tecnológico, las comunicaciones y el uso del conocimiento como la fuerza productora e impulsora de la economía mundial, han saturado la doble función sustantiva del docente universitario como investigador y como profesor. En este sentido, el docente universitario se encuentra en una espiral de permanente crecimiento científico basado en la investigación y el desarrollo tecnológico, el cual debe articular con su ejercicio de la enseñanza (1).
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2026-09-11 | 4 visitas | Evalua este artículo valoraciones
Vol. 2 Núm.1. Enero-Junio 2015 Pags. 11-13 Revista Investig. Salud Univ. Boyacá 2015; 2(1)