Autores: Cano Contreras Ana Delfina, Amezcua Toledo Luis Ángel, Gutiérrez López Esaú Emmanuel, Domínguez Osorio Victor
El hemangioma hepático es la neoplasia benigna más frecuente del hígado, con frecuencia estimada entre 0.4% y 20% en población general. Aunque su etiología exacta aún es desconocida, se considera originada de malformaciones vasculares o hamartomas congénitos con crecimiento ectásico.5 Un aspecto relevante es su estrecha relación con el estímulo estrogénico, lo cual se ha demostrado por el incremento del volumen tumoral durante la gestación y en pacientes bajo terapia hormonal, hallazgo que podría explicar su mayor frecuencia en mujeres (1, 2, 6). Se suelen presentar como lesiones únicas, con predilección por el lóbulo hepático derecho, aunque existen excepciones. La mayoría de los pacientes cursan asintomáticos en lesiones menores a 5 cm, lo que permite manejo conservador. No obstante, en casos de hemangiomas gigantes (>5 cm), pueden aparecer complicaciones secundarias al efecto de masa.9 A pesar de tratarse de lesiones profusamente vascularizadas, la ruptura espontánea es un evento extremadamente infrecuente. En edad pediátrica o en lesiones masivas con derivaciones arteriovenosas de alto flujo, es posible el desarrollo de insuficiencia cardiaca congestiva de gasto elevado (3).
El diagnóstico se establece por tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) con contraste dinámico.10 El patrón o hallazgo patognomónico se caracteriza por el realce nodular periférico discontinuo con llenado centrípeto progresivo en fases tardías (7). La biopsia hepática percutánea se considera contraindicada debido al elevado riesgo de hemorragia y se reserva exclusivamente para casos atípicos o con sospecha de malignidad que no puede descartarse por imagen. En general, su comportamiento es benigno y no requieren tratamiento; las indicaciones quirúrgicas se restringen a pacientes sintomáticos con dolor abdominal o saciedad temprana secundaria a compresión gástrica, o bien ante dudas diagnósticas o complicaciones (4-8). A continuación, se presentan las imágenes de tomografía computarizada de un paciente masculino de 40 años con antecedente de ruptura de hemangioma hace 14 años que en aquel momento requirió intervención quirúrgica para control de la hemorragia, evolucionando adecuadamente sin secuelas. Actualmente se encuentra asintomático. Las imágenes muestran una masa hepática de gran tamaño, con marcado hiperrealce tras la administración de medio de contraste, asociada a calcificaciones típicas en forma de flebolitos y a un vaso nutricio dependiente de la circulación arterial hepática, hallazgos concordantes con hemangioma hepático gigante calcificado, figura 1.
Conflicto de intereses
Los autores declaran que no tiene conflicto de intereses para la realización del presente trabajo.
Financiación
Los autores declaran que no recibieron financiamiento externo. Se utilizaron los recursos propios de las instituciones participantes
Palabras clave: hemangioma hígado malformación vascular
2026-10-07 | 6 visitas | Evalua este artículo valoraciones
Vol. 21 Núm.0. Abril 2026 Pags. 69-71 Rev Invest Cien Sal 2026; 21(Supl. 1)