La práctica de la medicina como trabajo

Autor: Quijano Narezo Manuel

Fragmento

En el editorial del número anterior se hizo una sutil mención del tipo de historia triunfalista de la medicina en que los autores se deleitan en trazar biografías de personajes destacados con anécdotas sabrosas y conmemoraciones edificantes, siempre a la busca y enaltecimiento del “precursor”. La historia de la medicina, entonces, es la historia de los conocimientos transmitidos de una generación a otra agregando, si acaso, los problemas no resueltos. No obstante, uno de estos historiadores, tal vez el número uno, Henry Sigerist dice en su capítulo “La profesión de médico a través de las edades” (Historia y Sociología de la Medicina de Gustavo Molina, Bogotá 1974) “que aunque el propósito fue siempre el mismo, curar la enfermedad, la medicina siempre significó servicio y el modelo de médico varió en los diferentes periodos de la historia, de acuerdo a la estructura de la sociedad”. Es, como seve, una interpretación diferente, culturalista y antropológica. Además, la meta de la medicina fue siempre no sólo curar la enfermedad sino conservar al hombre en salud, es decir, ajustado a su ambiente y a su sociedad y por ello se le califica ciencia social.

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2003-04-14   |   759 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 43 Núm.3. Mayo-Junio 2000 Pags. 75-76. Rev Fac Med UNAM 2000; 43(3)