La utilidad terapéutica del placebo

Autor: Quijano Narezo Manuel

Fragmento

Durante milenios los medicamentos que tenía a su disposición el médico practicante eran escasos e ineficaces. A mi generación se le enseñó todavía el uso del aceite alcanforado para “sostener” el corazón, la proteinoterapia inespecífica (derivados de la leche por vía intramuscular para aumentar los leucocitos y luchar contra las infecciones), el calomel para infecciones entéricas, el óxido de zinc para toda afección cutánea etc. Se empleaban ya, por supuesto la digital, la ouabaina, la quinina y otras que sí tenían alguna acción terapéutica verdadera pero eran muy pocas. Aparecieron entonces las sulfamidas y, muy poco después, la penicilina y otros antibióticos que revolucionaron la terapéutica y quedan, todavía, como uno de los avances cardinales de la medicina del siglo XX. Antes de eso, repito, se tenía que recurrir a creencias y supersticiones que, si algún efecto tenían, lo ejercían sobre la psicología. Pues bien, hay que decir, de entrada, que estos elementos de la terapéutica no han perdido su importancia.

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2003-07-03   |   1,045 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 42 Núm.2. Marzo-Abril 1999 Pags. 47-48. Rev Fac Med UNAM 1999; 42(2)