La muerte de Lucinda

Autor: Gómez Leal Alvaro

Fragmento

La casa donde vivía mi viejo conocido Crisógono A. Elizondo es justamente la que yo hubiese querido tener; amplia, de techos altos, con aire acondicionado central, habitaciones de sobra, numerosos cuartos de baño, gran jardín, alberca y cancha de tenis, y sobre todo, biblioteca. La biblioteca es de las que tienen estantería hasta el techo y balcón corrido con escalera de caracol, con miles de libros. Por supuesto Crisógono no los había leído todos, era seguro que había leído muy pocos, pero eso no impedía que yo le tuviera envidia. Además, Crisógono tenía una mujer joven y guapa. No tuvo hijos; sospecho que él era estéril, pero no tuve oportunidad de comprobarlo porque nunca me consultó al respecto. No necesitaba consultar a nadie, era médico.

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2003-07-19   |   2,925 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 5 Núm.19. Abril-Junio 2003 Pags. 131-134. Med Univer 2003; 5(19)