Quiero referirme al Caso CONAMED de responsabilidad profesional aparecido en el Vol. 46, 3, p. 119-123, 2003. La fractura de la epífisis distal del radio en la sexta década de la vida se presenta todos los días del año, y aún hoy, el tratamiento de elección debe ser la manipulación bajo anestesia, ya sea local o general, y la reducción cerrada para obtener la reposición anatómica con buenos ángulos y la inmovilización en la posición adecuada para que la reducción y los ángulos no se pierdan. En el relato de lo que sucedió el 25 de febrero de 2002 no se dice si se usó o no anestesia y después no se especifica; hay confusión, si era una fractura de Colles o de Smith. Esto es importante porque las maniobras para reducirlas son diferentes. No se dice en qué posición se inmovilizó el puño. Antes de 4 semanas se quitó el yeso y sólo se puso una férula, misma que se retiró antes de 3 semanas. Se dijo a la enferma que estaba mal y que necesitaba operarse. Se le tuvo internada 6 días, en los que debe haber charlado con otros enfermos y luego se le dio de alta pues al parecer no había elementos necesarios para operarla. Yo creo que la causa principal de queja es ésa, el haberla internado para operarla y no haberlo hecho, y no tanto las molestias y limitaciones que presentaba, muchas de ellas remediables. Creo que no está bien que una institución médico legal de la importancia de CONAMED, sugiera en el relato y auspicie el tratamiento quirúrgico de todas las fracturas de la extremidad distal del radio pues no bastarían los hospitales existentes para poder lograrlo. Por otra parte, es sólo una gran moda patrocinada por las casas fabricantes de instrumental y aditamentos para la fijación de las fracturas. En el 98 por ciento de los casos no se necesita operar aunque la fractura sea multifragmentaria e intra-articular, máxime que no es una articulación de carga. En algún párrafo se sugiere la ligamentotaxis 6 semanas después del accidente. Esto no podría servir ya que para entonces la fractura estaba consolidada. Es indispensable lograr la buena reducción bajo anestesia y no sólo "dar un jalón" con gran molestia para el enfermo pero insisto, la CONAMED no puede convertirse en propagandista de un procedimiento no indispensable que pasa por un momento de gran moda con resultados económicos importantes, máxime cuando la determinación establece jurisprudencia.
Dr. Leonardo Zamaudio Ortopedista
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2003-08-28 | 963 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 46 Núm.5. Septiembre-Octubre 2003 Pags. 213. Rev Fac Med UNAM 2003; 46(5)