Carta al Editor

Autor: Diaz Alday Jorge Luis

Fragmento

C. Mayor M. C. José de Jesús Almanza Muñoz Editor Revista de Sanidad Militar Apartado Postal 10-1166 11649 México, D. F. Distinguido señor editor: Muy interesante me pareció el artículo titulado “La desintegración del aprendizaje de las ciencias básicas y la medicina clínica”,1 publicado en su prestigiada revista por el doctor Alberto Lifshitz, a quien tuve oportunidad de conocer en una reunión auspiciada por la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Medicina para profesores de Farmacología donde nos fue presentado un libro de Terapéutica Farmacológica del cual él es coautor y coordinador de la parte clínica precisamente, lo que demuestra su amplia experiencia y conocimiento de esta separación, dicho artículo sé que despertará muchos comentarios de parte de autoridades reconocidas en la educación médica y que éstos serán para bien de nuestra profesión, yo como “sanador” de corazón me permito hacer el siguiente comentario. Todo sistema de formación profesional debe tener adaptados a sus objetivos, métodos y contenidos acordes a la realidad que va a acoger a sus discentes. La profesión médica debe evolucionar en el mismo sentido, de acuerdo con los cambios científicos, tecnológicos, sociodemográficos, estructurales de organización y del rol profesional de su entorno social. De esta manera, se puede dar respuesta a las necesidades cambiantes de la sociedad y poder cumplir así la misión de servicio, ya que “El hombre no vive únicamente su vida personal como individuo, sino que también consciente o inconscientemente participa de la de su época y de la de sus contemporáneos”.2 En el ejercicio de la profesión médica aunque el conocimiento obtenido a nuestro paso por las aulas, salas del hospital, laboratorios, quirófanos, etc., es esencial, no basta sólo con éste para poder hacer frente a nuestro quehacer médico, es necesario también saber utilizar el conocimiento disponible y muy frecuentemente decidir y adoptar medidas que pueden afectar a la salud o la vida de nuestros semejantes y al funcionamiento de los mecanismos sociales aun en ausencia de conocimientos completos, en la adopción de estas decisiones los médicos hemos de intervenir o dejarnos llevar por nuestras intuiciones y, sobre todo, por los juicios y escalas de valores aprendidas a nuestro paso por la Escuela de Medicina (¿Ciencia y Arte?).

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2003-11-14   |   934 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 57 Núm.4. Julio-Agosto 2003 Pags. 282-283. Rev Sanid Milit Mex 2003; 57(4)