Autor: Méndez C Diana del Pilar
LA OBRA La alegría de una raza, de un pueblo se ha extinguido. Hoy, ríos de sangre bañan nuestra tierra. A lo lejos se escuchan gemidos y llanto. La muerte ronda, producto de la violencia incontrolable, de un mal que es de todos y de nadie, que ocupa un tiempo eterno, interminable, que es el reflejo de la lucha por el poder. Aquel poder que destruye, que arrasa a su paso con el tesoro infinito de nuestra gente, de la vida, Allí encuentra el autor el rostro de un niño que es testigo, es víctima aparentemente inocente y a la vez indiferente, a veces reflexivo, en ocasiones vengativo de todo lo que ve, de lo que oye, de lo que vive. Este es el protagonista del “El niño de la Guerra”. Así se titulo su polémica obra en la que plasma rostros de tristeza y agonía; la rigidez de la muerte de tantos seres que se han involucrado en la más inútil de las guerras vividas. Héroes, madres y padres sacrificados, niños impávidos ante brutales actos que sin razón de ser suceden enfrente de él y que generarán cadenas interminables de violencia en lugares que para muchos parecen apartados, pero que están muy cerca de nosotros. El gran manejo de color le da a la obra de plasticidad, puesto que le permite plasmar la rigidez de la muerte, y la tristeza del alma.
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2004-01-10 | 1,215 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 13 Núm.4. Octubre-Diciembre 1998 Pags. . Rev Colomb Cir 1998; 13(4)