Autor: Patiño Restrepo José Félix
La infección sigue siendo causa principal de mortalidad y morbilidad en el paciente quirúrgico. La sepsis constituye el más formidable desafío para el cirujano. Se diferencian dos componentes de la infección quirúrgica: 1) la infección como un fenómeno microbiológico, la presencia de microorganismos invasores y 2) la sepsis como el cuadro clínico que representa la respuesta del huésped a la infección, un síndrome que puede estar presente aun en ausencia de microorganismos demostrables. Las infecciones por virus y por hongos significan actualmente una mayor amenaza real que las infecciones bacterianas en pacientes inmunodeprimidos y en estado crítico. Los antibióticos betalactámicos constituyen el grupo más importante de agentes antimicrobianos y el anillo betalactámico sigue siendo el principal núcleo para la generación de nuevas drogas antimicrobianas. La dosis única preoperatoria es la modalidad de elección en la profilaxis antibiótica de la infección quirúrgica y su uso puede justificarse en toda operación limpia mayor. Las cefalosporinas de primera generación son tan efectivas en todos los procedimientos quirúrgicos, excepto las operaciones colorrectales, en las cuales se requiere cubrimiento anaeróbico, como las cefalosporinas de más reciente aparición. Una halagadora perspectiva futura en el control de la infección quirúrgica y del síndrome de falla orgánica multisistémica se presenta con la posibilidad de modulación de los mecanismos de defensa del huésped y de la respuesta sistémica a la sepsis, especialmente de los fenómenos de coagulación e inflamación. Se emiten algunos conceptos "futuristas" sobre la infección quirúrgica.
Palabras clave: Infección nosocomial infección quirúrgica historia de la infección sepsis antibióticos profilaxis inflamación falla orgánica multisistémica.
2004-01-10 | 1,061 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 6 Núm.1. Marzo 1991 Pags. 32-48 Rev Colomb Cir 1991; 6(Esp1)