Resumen

Las vías de acceso vasculares son de enorme importancia en los servicios de urgencias. Implementarlos en niños puede ser difícil, tardado y frustrante. La infusión intraósea fue utilizada por primera ocasión en 1922 y gradualmente reemplazada de 1950 a 1960 por el uso de catéteres intravenosos, para renacer en 1983. La médula permite infundir líquidos y medicamentos en forma rápida y completa comparable al proporcionado por una cánula intravenosa de igual calibre en posición similar; a diferencia de la mayor parte de las estructuras venosas, la vía intraósea puede considerarse como una vena rígida no colapsable. Los sitios ideales de colocación son la región proximal de la tibia y la distal del fémur. Está indicado como procedimiento de urgencia, cuando no se logra el acceso venoso periférico después de 90 segundos o tres intentos en niños graves. Está contraindicado en celulitis, osteomielitis, fracturas, osteopetrosis u osteogénesis imperfecta.

Palabras clave: Acceso intraóseo médula tibia fémur osteomielitis osteogénesis.

2002-12-11   |   3,100 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 22 Núm.2. Marzo-Abril 2001 Pags. 90-96. Acta Pediatr Méx 2001; 22(2)