Infección puerperal

Autor: Alonso O Fernando

Fragmento

Con el advenimiento de los quimioterápicos y los antibióticos, la incidencia de la mortalidad puerperal ha disminuido definitivamen te en todas partes. Sin embargo, existen todavía algunos casos que mueren a consecuencia de una infección puerperal, ya sea que se presente después de un parto o de un aborto. La infección puerperal es todavía una de las tres grandes causas de la mortalidad materna, siendo las otras dos, hemorragia y toxemia. El dominio de la fiebre puerperal se inicia con los cuidados prenatales. Existe un factor del cual estamos seguros que se presentará cuando una mujer se embaraza y es que un día ella sangrará. El hecho de cuánto sangrará depende de varios factores, lo cual no se puede decir hasta que la mujer aborta o tiene el parto, hay quien sangrará normalmente, quien sangrará un poco más de lo normal y quien sangrará menos de lo normal. Y como la hemorragia precede al shock y el shock es un estado que frecuentemente es seguido de infección, es necesario tratar a toda mujer embarazada como un caso de hemorragia potencial. De ahí que sea sumamente importante determinar en toda mujer que se embaraza, su tipo sanguíneo y su Rh en su primera visita al médico. Además debe llevarse a cabo su cuenta globular, su hemoglobina y su hematócrito. Si se descubre que la mujer está anémica, entonces deben llevarse a cabo todos los esfuerzos necesarios para que esa mujer adquiera su cuenta globular y su volumen sanguíneo normal para una embarazada. Esto se puede acompañar de una cuidadosa clasificación de la anemia. Si la paciente es anémica y anémica del tipo microcítico hipocrómico, la administración de fierro por la vía oral debe llevarse a cabo a través de todo el emabarazo, ya que es extremadamente difícil subir la hemoglobina y los glóbulos rojos por arriba de lo normal. El Dr. DAVIS del Chicago Lying-in Hospital dice que la mejor preparación que ellos han usado en esa institución es el Molirol. Nosotros no tenemos experiencia en este compuesto, usa-mos sulfato ferroso y citrato de amonio. Sin embargo, tenemos el propósito de usar ese compuesto de molibdato de fierro en el futuro. En los casos de anemia macrocítica hipercrómica se han obtenido mejores resultados substituyendo la terapia férrica por dosis controladas de ácido fólico.

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2004-07-16   |   4,558 visitas   |   Evalua este artículo 1 valoraciones

Vol. 72 Núm.5. Mayo 2004 Pags. 266-270 Ginecol Obstet Méx 2004; 72(5)