Autor: González Pérez Renier
El boxeo nació en el siglo XVIII en Inglaterra, donde se instauró como deporte nacional. En 1719, James Figg fue el primer campeón reconocido oficialmente y fundó en Londres la primera escuela de boxeo, aunque en ese tiempo las reglas sólo eran bocetos y el ring no tenía forma definida. Hacia 1739, Jack Broughton incorporó a esta disciplina los guantes y cuatro años más tarde se creó el reglamento para la práctica del boxeo, el cual traspasó las fronteras, llegando a Estados Unidos, América, la ex Unión Soviética y a casi todo el mundo. Fue en 1891 cuando aparecieron las nuevas reglas, que son las que se usan actualmente, pero con algunas variaciones e innovaciones, por ejemplo, los pugilistas ya no tienen que aguantar duros y largos combates y existe la categoría de los púgiles ligeros. El boxeo rentado es un deporte de alta incidencia mortal, como lo demuestran los más de 600 púgiles que perdieron la vida desde que a finales del siglo XIX el marqués de Queensberry estableció las reglas modernas de esta actividad. Larga e incalculable es también la cantidad de boxeadores que sufren lesiones de diferentes tipos que reducen su calidad de vida como consecuencia de los golpes indiscriminados recibidos durante sangrientas peleas.
2004-08-20 | 756 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 2 Núm.12. Junio-Julio 2004 Pags. 9-12 Dol Clin Ter 2004; II(12)