La reina del ácido láctico

Autor: Rosique Antonio

Fragmento

Distancia asesina, la llaman. Un martirio de 50 segundos. Course terrible. Los 400 metros atentan como ninguna otra prueba atlética contra la fisiología del ser humano, sobre todo por esa última recta que es un infierno, ese tramo que el legendario campeón olímpico Edwin Moses llamó el ocaso. Ahí donde nadie acelera, todos sufren, y el principal enemigo se llama ácido láctico. Desde un helado laboratorio, el eminente fisiólogo Bengt Stalin encabeza a un connotado grupo de científicos escandinavos que se han dedicado a estudiar el fenómeno. El ácido láctico es el residuo de la combustión de glucosa que genera la energía en los músculos. Cuando un cuatrocientista cruza la meta, la presencia del lactato alcanza unos niveles desconocidos en cualquier otra prueba, provocando dolores insoportables, fatiga y pérdida súbita de rapidez. Esta carrera es terrible porque obliga al cuerpo a mantenerse a máxima velocidad durante demasiado tiempo. Esos instantes a velocidad límite generan veneno puro para el organismo. Si a una persona normal le inyectaran las 25 milimoles de ácido láctico que acumulan estos corredores, moriría al instante. Por eso los atletas de 400 metros están hechos de otra pasta, quizás de esa misteriosa alquimia con la que se formulan los sueños, y la campeona mundial mexicana Ana Gabriela Guevara es alguien sorprendente.

Palabras clave:

2004-08-20   |   1,302 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 2 Núm.12. Junio-Julio 2004 Pags. 23-26 Dol Clin Ter 2004; II(12)