La pulpa dental, como cualquier tejido del organismo, posee una inervación que le permite llevar a cabo las funciones primarias y aquellas relacionadas con el control vasomotor y el control de defensa. La pulpa dental se encuentra inervada principalmente por fibras A delta y fibras C. Las fibras A delta mielínicas de transmisión relativamente rápida hacen posible la percepción del dolor agudo inmediato. Las fibras A beta de la pulpa se localizan especialmente en las paredes de los vasos sanguíneos y son sensibles al tacto y la presión. La percepción del dolor es causada por impulsos transmitidos a lo largo de las fibras C no mielínicas polimodales de conducción más lenta. Es conveniente señalar que resulta imposible estimular las fibras A delta sin lesionar los tejidos, mientras que la estimulación de las fibras C se asocia a daños tisulares. Todo ello contribuye específicamente al proceso inflamatorio.
2004-08-25 | 711 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 3 Núm.1. Agosto 2004 Pags. Dol Clin Ter 2004; III(1)