Medición exitosa del pH esofágico con la cápsula Bravo en pacientes con enfermedad por reflujo gastroesofágico

Autores: Valdovinos Díaz Miguel Ángel, Remes Troche José María, Ruiz Aguilar Juan Carlos, Schmulson Wasserman Max Julio, Valdovinos Andraca Francisco

Resumen

Introducción: La medición ambulatoria del pH esofágico por 24 h es la prueba más útil para el diagnóstico y manejo de los pacientes con ERGE. El sistema actual de medición de pH requiere la colocación por vía nasal de un catéter con sensores de pH, técnica que produce síntomas nasofaríngeos que obligan al paciente a modificar sus actividades y hábitos de alimentación, factores que influyen en los resultados de la pHmetría. Recientemente se ha introducido el sistema Bravo sin catéter para la medición del pH esofágico con resultados alentadores. En este trabajo se informa la experiencia inicial en México con este sistema. Objetivo: Evaluar la seguridad, tolerancia y funcionamiento de la medición del pH esofágico con la cápsula Bravo en pacientes con ERGE. Material y métodos: Se estudiaron pacientes con síntomas de ERGE por lo menos dos veces por semana en los últimos tres meses, con indicación de pHmetría esofágica de 24 h. Previa identificación de la unión escamocolumnar (UEC) del esófago por endoscopia, se fijó una cápsula Bravo a 6 cm de la UEC. La colocación de la cápsula fue corroborada con endoscopia. Se evaluó la presencia de síntomas, el tiempo y calidad del registro de pH, desprendimiento de la cápsula y satisfacción global del paciente con el procedimiento. Resultados: Se estudiaron once pacientes (nueve mujeres y dos hombres) con edad promedio de 42 años (26-62); dos con ERGE erosiva y nueve con ERGE no erosiva. En todos los pacientes se colocó la cápsula Bravo a 6 cm por arriba de la UEC al primer intento. Nueve pacientes tuvieron malestar leve al ingerir alimentos y cuatro dolor leve en el tórax. Dos pacientes no tuvieron malestar alguno. La mayoría se sintió muy satisfecho con el procedimiento. En todos los enfermos la cápsula de pH se desprendió dentro de los primeros 10 días del procedimiento. En todos los casos se obtu vo un registro de pH mayor de 43 horas. No hubo diferencias significativas en los parámetros de pH entre el primero y segundo días de monitoreo. Dos pacientes con exposición ácida (EA) normal en las primeras 24 horas tuvieron EA anormal al segundo día de monitoreo. Conclusiones: La medición del pH esofágica con la cápsula Bravo es una técnica segura y bien tolerada que permite el registro apropiado del pH durante dos días e incrementa la detección de la exposición ácida anormal en pacientes con ERGE.

Palabras clave: Sistema Bravo enfermedad por reflujo gastroesofágico pH esofágico.

2004-09-24   |   5,755 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 69 Núm.2. Abril-Junio 2004 Pags. 62-68 Rev Gastroenterol Mex 2004; 69(2)