Autor: Cravioto Quintana Alejandro
La Facultad de Medicina ha aceptado desde siempre el compromiso de ser parte de la red social que aporta recursos humanos para atender la salud de la población mexicana. Para ello prepara médicos clínicos con una sólida formación en las áreas básica y sociomédica, capaces de desenvolverse en cualquier ámbito social con una visión ética y humanística. La Facultad asimismo se ocupa de preparar especialistas, maestros y doctores bien capacitados para contribuir al mejoramiento del sistema de salud mediante la generación de nuevos conocimientos. Pero la misión de la Facultad no debe terminar ahí. Debe continuar preocupándose por el mantenimiento al día y el progreso constante de los egresados que se encuentran repartidos en toda la República, ejerciendo denodadamente su profesión, a veces con medios precarios y alejados de las instituciones hospitalarias donde se realiza alguna actividad académica; profesionales que tienen inclusive dificultades para conseguir libros o revistas y cuyo tiempo está saturado por las labores asistenciales diarias. Son, sin embargo, estos médicos egresados y temporalmente lejanos, los que constituyen la primera línea de batalla contra la enfermedad y son ellos los responsables de las acciones primordiales de prevención y educación sanitaria. Por otra parte, la velocidad con que se producen y la trascendencia de los avances científicos que deben difundirse es tal que, se dice, que el 50% de los conocimientos en un momento dado se convierten en obsoletos en un período de cinco años. De aquí nace la necesidad impostergable de continuar estudiando, esforzándose por asimilar nuevos conocimientos, por adiestrarse en nuevas tácticas y por autoevaluar su quehacer. Esta situación se observa, claro está, en el mundo entero y en muchas escuelas de medicina, la nuestra entre ellas, se han creado departamentos de educación médica continua o continuada, con métodos diversos para cumplir los objetivos; cursillos breves, talleres de discusión, cursos por correspondencia, organización periódica de sesiones prácticas; y por supuesto la edición de manuales, películas cassettes y hasta programas didácticos transmitidos por satélite para ser recibidos por televisión. Considerando aún las novedades tecnológicas en el proceso del aprendizaje, la lectura individual en libros y revistas periódicas es insubstituible. Por este motivo, el Consejo Editorial de la Facultad ha decidido cambiar el perfil y la intención de la Revista de la Facultad de Medicina, que tiene ya una antigüedad de 38 años, para dirigirla a los médicos que dedican parcial o totalmente su tiempo a la medicina general, con la pretensión de ofrecerles información confiable, amena, de actualidad y fundamentalmente práctica. Se procurará mantenerse en un nivel medio alto de complejidad científica, referirse tanto a problemas clínicos tradicionales, pero de gran frecuencia, como a temas de vanguardia y a las novedades que están ocurriendo en los campos más relevantes de la ciencia y la técnica, como la inmunología, la genética y la biología molecular, de las cuales todo médico debe estar informado. Con esto espera la Facultad reforzar los lazos que la ligan con sus egresados, que continúan siempre siendo parte integral de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Palabras clave: UNAM educación médica continua.
2004-10-04 | 802 visitas | 1 valoraciones
Vol. 39 Núm.1. Enero-Marzo 1996 Pags. 1-2 Rev Fac Med UNAM 1996; 39(1)