Lupus y embarazo.

Mitos y evidencias 

Autor: Amigo Castañeda María del Carmen

Resumen

Debido a que el lupus eritematoso generalizado es una enfermedad frecuente en mujeres jóvenes y que no afecta su fertilidad, no es raro tener que enfrentar la situación clínica del embarazo en una paciente con lupus. Si bien el pronóstico del embarazo en la mujer lúpica ha cambiado favorablemente, se debe considerar como de alto riesgo y debe ser controlado por un equipo multidisciplinario que tenga comunicación frecuente. Existe gran controversia sobre si el embarazo incide sobre la actividad del lupus eritematoso generalizado o no; sin embargo, de existir exacerbaciones, éstas son leves y se controlan con cambios menores en la medicación. Por otra parte, sin duda, la actividad del lupus eritematoso generalizado se asocia a complicaciones tales como pérdida del embarazo, parto pretérmino, preeclampsia o HELLP (por sus siglas en inglés: Hemolysis, elevated liver enzymes and low platelets). Más aún, en los embarazos planeados durante la etapa de inactividad del lupus eritematoso generalizado, se observan complicaciones maternas (hipertensión, parto pretérmino), así como prematurez, retraso en el crecimiento intrauterino y lupus neonatal (que ocurre por el paso transplacentario del anticuerpo anti-SS-A/Ro de la madre al producto). La historia de nefropatía no impide un embarazo exitoso, pero la nefritis activa se relaciona con pérdida del embarazo. Puede ser muy difícil la diferenciación entre nefritis lúpica activa, hipertensión arterial inducida por el embarazo y preeclampsia. Existe una fuerte asociación entre la presencia de anticuerpos anticardiolipina y/o anticoagulante lúpico con muerte fetal, parto pretérmino, preeclampsia y retraso en el crecimiento fetal. Además, la historia obstétrica de pérdidas previas de embarazos es uno de los factores más importantes para predecir pérdidas futuras. El embarazo en la mujer con lupus eritematoso generalizado requiere una vigilancia muy intensa por un equipo multidisciplinario para lograr que llegue a feliz término. El tratamiento será individualizado en cada caso. No se recomienda aumento profiláctico de esteroides. Si existe síndrome antifosfolípido asociado, se deberá tratar de acuerdo con las características individuales del caso. Si bien el embarazo en la mujer con lupus es ur embarazo de alto riesgo, hoy en día se considera una opción viable para la mujer que así lo desee.

Palabras clave: Lupus eritematoso diseminado embarazo síndrome de antifosfolípidos anticuerpos anticardiolipina.

2002-12-17   |   3,013 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 44 Núm.4. Octubre-Diciembre 1999 Pags. 183-191. An Med Asoc Med Hosp ABC 1999; 44(4)