Resumen

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se manifiesta en los individuos con historia personal o familiar de atopia, su morfología y distribución son típicas. En la mayor parte de los casos el tratamiento convencional es suficiente para una respuesta adecuada. La enfermedad grave y recurrente sólo aparece en un número limitado de pacientes. Para este grupo de enfermos se han buscado nuevos tratamientos en los que la ciclosporina podría ser la respuesta. Ésta es un agente inmunosupresor con actividad sobre los linfocitos T activados que inhibe el proceso inflamatorio. En la actualidad existen múltiples estudios, abiertos y placebo-controlados, en los que se corrobora la eficacia y seguridad del mismo en los adultos y los niños; incluso se mencionan la probabilidad de usar dosis de impregnación y mantenimiento, lo que permitirá una administración prolongada para lograr una remisión completa de la enfermedad una vez que se suspenda el tratamiento, además de limitar los efectos adversos, como la nefrotoxicidad y la hipertensión, principalmente. Los cambios inmunológicos en los pacientes con dermatitis atópica tratados con ciclosporina incluyen: disminución de las concentraciones de los eosinófilos, de la E selectina y del CD30 soluble (marcadores de la enfermedad) pero, sobre todo, la restauración del equilibrio entre Th1 y Th2.

Palabras clave: Dermatitis atópica ciclosporina linfocitos T activados.

2002-12-17   |   3,899 visitas   |   1 valoraciones

Vol. 49 Núm.4. Julio-Agosto 2002 Pags. 129-134 Rev Alergia Mex 2002; 49(4)