Autor: Indrikovs Alexander J
Una quemadura es la destrucción de una o más capas de la piel debido a exposición prolongada a energía radiante, por calor o radiación, pudiendo ser de suficiente intensidad y profundidad como para involucrar el tejido subcutáneo y otras estructuras más profundas. La extensión del daño depende de la temperatura de la fuente de calor, la duración del contacto con el tejido, y la conductividad del tejido involucrado. La piel consiste de epidermis y dermis, proveé una barrera a la entrada de microorganismos y limita la pérdida de agua y calor corporal. La pérdida de agua a través de la piel intacta es de aproximadamente 15 ml/m2/hr. El aumento de temperatura tisular secundario a la exposición de la superficie cutánea a calor excesivo, es mayor en la superficie, y progresivamente menor a medida que aumenta la distancia desde la superficie. Es entonces aparente que una quemadura incluirá un rango de efectos térmicos. Las quemaduras cutáneas pueden designarse como de grosor parcial o grosor total. Las quemaduras de grosor parcial, son aquellas en las que no ha habido daño permanente de la dermis, e incluyen las quemaduras de primer y segundo grado en la clasificación antigua. En éstas, la cicatrización ocurre espontáneamente a partir de elementos epiteliales remanentes.
2004-11-19 | 1,834 visitas | 1 valoraciones
Vol. 136 Núm.2. Julio-Agosto 2000 Pags. 75-78 Gac Méd Méx 2000; 136(Supl. 2)