Autores: Montes Montes José, Martell Pineda Rosa María, Rodríguez Ríos Lourdes
La aminofilina fue descubierta en forma independiente por David I. Macht en 1921 y por Samson Hircht en 1922. Los primeros en usarla para el tratamiento del asma bronquial fueron Herman y Greene en los Estados Unidos. En México, Salazar Mallén fue el primero en emplearla (1938). Los primeros en cuantificar la dosificación de este medicamento en la sangre fueron Wasler y Sack. El empleo de la teofilina de acción prolongada, así como su dosificación en la sangre de los pacientes, fueron establecidos en México por Montes y Amescua. Actualmente hay beta-2-agonistas de acción prolongada que posibilitan el control asmático día y noche. La teofilina también tiene esta acción. Su efecto farmacológico consiste en la inhibición de la enzima fosfodiesterasa y en el bloqueo de los receptores A1; también potencia la contracción del músculo diafragmático y aumenta el flujo de sangre a los músculos intercostales; disminuye además la formación de los leucotrienos B4 y C4 y tiene efecto antiinflamatorio por aumento del cAMP intracelular. Las dosis mayores aumentan su toxicidad, cuando las concentraciones sanguíneas son mayores a 20 mg/mL, el paciente puede presentar convulsiones letales. La teofilina se puede usar concomitante con otros broncodilatadores y corticosteroides. Su dosis se ha ajustado a la baja con el fin de tener un efecto terapéutico sin toxicidad (5-7 mg/kg en 24 horas). Se recomienda que sus concentraciones en el suero sean de 5-10 mg/mL para conseguir también el efecto antiinflamatorio. En el Servicio de Alergia e Inmunología Clínica del Hospital General de México se continúa usando como medicamento de primera elección para romper el broncoespasmo de los pacientes asmáticos.
Palabras clave: Aminofilina teofilina asma bronquial antiinflamatorio dosis.
2005-02-08 | 8,519 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 58 Núm.1. Enero-Marzo 1995 Pags. 36-40 Rev Med Hosp Gen Mex 1995; 58(1)