Autor: Cortissoz Bacci Fernando
Dentro del marco de las reformas a la prestación de los servicios de salud emprendidas por los últimos gobiernos, la psiquiatría ha quedado relegada con respecto a las otras ramas de la medicina y profesiones relacionadas con el comportamiento humano. Se le ha reducido a un papel secundario. A medida que empiezo a profundizar en el estudio de la Ley 100 y sus reglamentaciones complementan as y que estudio los manuales de tarifas del Instituto de Seguros Sociales, del SOAT y demás EPS, veo con gran preocupación la discriminación que ha sufrido la psiquiatría con relación a las otras áreas de la medicina. Me pregunto entonces, ¿qué pasa con el rol del psiquiatra dentro de los equipos interdisciplinarios en salud? Me pregunto también ¿qué sucede con el ejercicio de la profesión? En las estadísticas de morbilidad observamos que los trastornos emocionales ocupan primeros lugares dentro de las causas de enfermedad en el país, dado el estado de agresividad, zozobra, violencia y el cambio de valores éticos, morales y cívicos que estamos viviendo los colombianos. Me cuestiono si otros profesionales de las áreas del comportamiento humano están reemplazándonos y asumiendo el manejo de esta problemática. Me inquieta que cuando se trata de defender los derechos de los enfermos mentales se cuestiona el juicio y el criterio del siquiatra en el manejo de estos casos y se critica el uso de medicamentos, hospitalizaciones y otros procedimientos. Vemos que surgen cursos, libros y sistemas con fines terapéuticos, que excluyen al psiquiatra. Me inquieta que mientras los reglamentos limitan cada vez más al psiquiatra, todas las otras dependencias funcionan con libertad absoluta, fuera de los márgenes de la ciencia, de la reglamentación de la Ley y de los códigos de ética; esta situación ha creado una confusión muy grande en las personas con padecimientos psíquicos que buscan ayuda para la solución de sus conflictos. Se observa que los pacientes en el momento de elegir una terapia y un terapeuta, no tienen claridad respecto a las implicaciones que tienen las diferencias en la formación de cada uno de los profesionales del área de la salud mental y su impacto en la calidad e idoneidad de los servicios que cada uno de ellos brinda. Es por esto que la Junta Directiva actual considera de suma importancia la participación de todos los miembros de la Sociedad de Psiquiatría en los diferentes estamentos responsables de la reglamentación y planteamiento de políticas asistenciales y tarifarias, con el fin de expresar sus ideas y de influir en las decisiones que lleven al rescate del liderazgo que el psiquiatra debe tener en todo lo que se refiera a la problemática de la Salud Mental.
2005-07-14 | 1,147 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 26 Núm.1. Marzo 1997 Pags. Rev Col Psiqui 1997; XXVI(1)