Autores: Matadamas Zárate Cuauhtémoc, Hernández Jerónimo Julia M.
Tanto la medicina como la docencia son las profesiones por excelencia y desde la antigüedad han gozado de reconocimiento social; ambas comparten muchos puntos en común. A los médicos y docentes la comunidad les entrega responsabilidades de gran trascendencia: cuidar y recuperar la salud y formar a los nuevos hombres y ciudadanos; les exige el cumplimiento de sus responsabilidades, incluso en condiciones adversas, con pocos recursos económicos, restricciones del gasto público y salarios depauperados, son profesionales que tienen que ser exitosos, no deben ni pueden fracasar. Sin embargo, en los últimos años, tanto la profesión médica como la docente se han visto seriamente cuestionadas, se habla de la incompetencia profesional de los médicos y de la falta de preparación y excesos de los profesores. Es bien conocida la crítica severa a la deshumanización de la medicina y al gran deterioro que ha sufrido la relación médico-paciente, así como es cotidiana la afirmación de que los egresados de la carrera de medicina tienen bajos niveles académicos y deficiencias en las habilidades técnicas. De igual forma, no son menores los cuestionamientos que la sociedad hace a los profesores en todos los niveles educativos y, en particular, en las universidades públicas, donde se les acusa de indolencia, mediocridad y, en algunos casos, de corrupción.
Palabras clave: Medicina docencia.
2005-10-10 | 3,555 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 21 Núm.3. Mayo-Junio 2005 Pags. 223-225 Med Int Mex 2005; 21(3)