Goya retrata a su amigo íntimo Martín Zapater, de medio cuerpo y ligeramente ladeado, vestido con casaca cruzada y camisa blanca de amplia lazada con pinceladas azules muy sueltas. Destaca la prominente nariz y los ojos profundos y vivos. Con sabia aptitud el pintor capta la personalidad del retratado y logra gran penetración psicológica en el modelo. La figura recorta sobre un fondo neutro de tonalidad verdosa, consiguiendo un efecto sobrio y severo.
2006-03-28 | 726 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 101 Núm.3. Julio-Septiembre 2004 Pags. 104 Gac Med Bilbao 2004; 101(3)