Autor: Benarroch Eduardo E
El dolor, junto con la sensibilidad visceral y térmica, se integra a nivel de la médula espinal, el tronco encefálico, el tálamo y la corteza cerebral. Juntas, estas tres modalidades sensitivas constituyen un sistema interoceptivo que determina la condición fisiológica del cuerpo. A lo largo de los últimos años ha habido importantes avances en la comprensión de la organización molecular, celular y anatómica del sistema nociceptivo y los mecanismos centrales de control del dolor, y las interacciones entre dolor y sistema nervioso autónomo. Aunque algunos de estos mecanismos han sido largamente estudiados en modelos experimentales de dolor, los cuales pueden o no reproducir las condiciones del dolor humano, proveen una visión de los complejos mecanismos fisiopatológicos del dolor y los blancos potenciales para el tratamiento. Algunos de estos desarrollos serán brevemente discutidos en esta revisión focalizada.
2006-07-12 | 1,929 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 30 Núm.2. Abril-Junio 2005 Pags. 70-82 Rev Neurol Arg 2005; 30(2)