Con motivo del galardón que la Diputación de Bizkaia ha concedido a nuestra Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, Premio Andrés E. de Mañaricua y Nuere, en reconocimiento a la labor desarrollada por esta institución en las diversas disciplinas científicas y humanísticas, me siento movido a escribir estas líneas reflexionando sobre lo que esta centenaria institución representa ahora, en los albores de este nuevo siglo, en el mundo de la medicina y ciencias médicas de Bilbao. Como todos sabemos, la Academia nace como una necesidad de aquellos profesionales médicos y farmacéuticos de la villa, en plena generación del 98, que requerían, que necesitaban, un foro de discusión y un ateneo en el que poder intercambiar ideas, actualizar conocimientos y confrontar sus experiencias sobre aquella balbuceante medicina científica de entonces.
2006-07-20 | 686 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 99 Núm.4. Octubre-Diciembre 2002 Pags. 87 Gac Med Bilbao 2002; 99(4)