Autor: Villanueva Edo Antonio
Es una feliz casualidad que hoy, 25 de Noviembre de 2002, exactamente 107 años después de la celebración de la primera reunión clínica de su historia, la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao reciba el Premio Mañaricua en manos de nuestra Diputación Foral. En aquel momento de 1895, su Presidente de Honor, el Dr. Agustín María de Obieta, de 87 años de edad, hizo una lúcida exposición del hacer médico del siglo XIX a través de los médicos y cirujanos de Bilbao que había conocido en sesenta y cinco años de vida profesional. No intentaré emular aquel digno antecesor, resumiendo aquí los ciento ocho años de la Academia, por lo que me limitaré a citar tres momentos estelares. El primero, naturalmente, fue el de su fundación. La academia nace al mismo tiempo que Röntgen comunique el descubrimiento de los rayos X. Fue el Dr. Carmelo Gil y Gorroño quien adquirió en Bilbao la primera instalación que prestó por algún tiempo a la Academia para disposición de sus miembros.
2006-07-20 | 1,025 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 99 Núm.4. Octubre-Diciembre 2002 Pags. 88-90 Gac Med Bilbao 2002; 99(4)